El ministro de Economía, Fernando Lorenzo, criticó fuertemente a las calificadoras de riesgo al decir que "maltratan" a Uruguay, al tiempo que el presidente del Banco Central (BCU), Mario Bergara cargó contra los que "en la región" (en referencia a Argentina) ponen "el dedo acusador", sobre Uruguay en una disertación organizada por CADE y El País. El director general de Rentas, Pablo Ferreri, aprovechó la conferencia para (sin nombrarlo) responderle al director ejecutivo de Ceres, Ernesto Talvi, por sus críticas a las potestades que tiene la administración tributaria.
En el momento de las preguntas, una de las consultas a Lorenzo fue sobre la reciente suba de la nota de la deuda uruguaya por parte de la calificadora de riesgo Moody`s.
"No me voy a manifestar, porque cuando ocurre esta mejora así como cuando no ocurría pensamos lo mismo: Uruguay está siendo maltratado, mal evaluado en la gestión de su deuda por las calificadoras", espetó el ministro.
"Cuando ocurren decisiones que van en lo esperado no nos cambia nuestra opinión", agregó.
Lorenzo afirmó que "el mercado, los inversores, nos califican no mejor, sino más acertadamente".
Y remató: "Así como nosotros contratamos a las calificadoras para que nos califiquen, sería bueno que las calificadoras de riesgo contrataran a alguien que evaluara la calidad de cómo califican".
SECRETO. Bergara, en tanto, basó su presentación en el secreto bancario, el combate al lavado de activos y la inserción internacional de Uruguay en estos temas. El presidente del BCU hizo un racconto de la historia del secreto bancario en Uruguay y de las ocho flexibilizaciones que tuvo desde que fue implantado en 1982.
Además señaló todos los países que tienen algún tipo de secreto bancario. "A veces en la discusión regional uno escucha que se pone el dedo acusador sobre el sistema uruguayo como si fuera el único país que tiene secreto", señaló Bergara en clara referencia a Argentina que reclama que Uruguay levante su secreto y dé información de los depositantes argentinos.
RESPUESTA. Por su parte Ferreri contestó a Talvi -que había criticado las potestades de la DGI para fiscalizar- diciendo que "la potestad de requerir información a terceros está desde 1975" y "la potestad de requerir información de tarjetas de crédito es del año 1992".
Agregó que "muchas veces cunde en nosotros el discurso del miedo, miedo a las amenazas, miedo a los impuestos, miedo a que se fomente la industria del secuestro, pero por suerte la sociedad uruguaya tiene capacidad de análisis y se ha despojado de esos miedos".
Según Talvi la flexibilización del secreto fomenta "la industria del secuestro".