FABIÁN TISCORNIA
Para la consultora CPA-Ferrere pese a estar en medio de "una de las crisis más profundas, los equilibrios macroeconómicos de Uruguay saldrían bien parados". Aún así, el próximo gobierno deberá cuidar el gasto y encarar una serie de reformas.
La consultora marca en un informe -al que accedió El País- que "aún quedan muchas tareas pendientes" para el próximo gobierno, que fueron "postergadas" por las "emergencias macroeconómicas".
En la agenda sugieren que debe estar la reforma del Estado "que permita un funcionamiento económico más eficiente", la mejora de la red de energía e infraestructura para "mantener altas tasas de crecimiento", la reforma del sistema educativo, la mejora del clima de negocios para atraer mayor inversión extranjera, y el diseño de mecanismos de protección social que solucionen los problemas de pobreza y exclusión.
Un factor fundamental para mitigar los efectos de la crisis global, según CPA fue el tener un tipo de cambio flexible -y no fijo como en otras crisis que soportó Uruguay- lo que operó como "un ajuste exitoso". El peso se depreció 30% entre agosto y diciembre del año pasado, "permitiendo a los sectores exportadores licuar el costo de la mano de obra medido en dólares y compensar el descenso de los precios internacionales", sostiene CPA.
De todas formas, eso no aisló la economía de sufrir impactos. CPA espera que la crisis se refleje en el crecimiento, el empleo (acotado a los sectores exportadores afectados) y las ganancias de las empresas.
"Los acontecimientos ocurridos en la actual crisis internacional sugieren que la economía uruguaya sufriría un ajuste cíclico comparable al del resto del mundo. Sin embargo, desde la perspectiva uruguaya, el impacto sería muy reducido en comparación a las crisis" de 1982 y 2002, afirma.
Para CPA-Ferrere los equilibrios macroeconómicos "saldrían bien parados", aunque "naturalmente, esta crisis no será gratis y tendrá sus consecuencias sobre el empleo, sobre las ganancias de las empresas y sobre los equilibrios fiscales". Pero, poder "sobrevivir a esta crisis global con equilibrios macro relativamente ordenados constituye un avance cualitativo relevante respecto a la historia económica uruguaya".
Una de las preocupaciones para las personas es cómo la crisis pegará en el empleo. En ese sentido, el informe señala que "los últimos datos han mostrado un repunte moderado de la tasa de desempleo respecto a los mínimos históricos de 7% alcanzados a finales de 2008". Pero, "posiblemente los problemas de empleo durante esta crisis se mantengan acotados a aquellos sectores exportadores que han sufrido `bloqueos` de demanda externa como la producción de cueros, los textiles, las autopartes y algunos rubros forestales". Las proyecciones de CPA "sugieren que la tasa de desempleo aumentaría dos puntos en el correr de 2009 y cerraría este año por debajo de 10%, en tanto que se mantendría estable durante 2010". Es base a ello, "podría afirmarse que el costo de esta crisis en términos de empleo será relativamente reducido", afirma la consultora.
BALANCE. En cuanto a los impactos de la crisis, CPA-Ferrere sostiene que se produjeron en el comercio, con "caídas del orden del 20%" en las exportaciones medidas en dólares entre julio de 2008 y febrero de 2009 y una contracción de las importaciones de bienes en la segunda mitad de 2008 y los primeros meses de 2009.
Sin embargo, los datos de exportaciones del segundo trimestre de este año "dan cuenta de un repunte de las exportaciones impulsada por rubros agrícolas como la soja y el arroz" y en los últimos tres meses "se ha observado cierta estabilidad de las importaciones".
Respecto a la economía, la caída del Producto Interno Bruto (PIB) desestacionalizada de 2,9% en el primer trimestre, en realidad es de -1,8% "debidamente ajustado por factores estacionales". Las proyecciones de CPA "sugieren que la economía permanecería estancada en el segundo trimestre (0,3%) y retomaría el crecimiento a un ritmo moderado en la segunda mitad del año". En promedio, el PIB crecería 0,7% este año (misma proyección que tiene el gobierno) y 2,2% en 2010.
En tanto, acerca del resultado fiscal, la consultora sostiene que "si bien ha mostrado un deterioro importante en los últimos años, la magnitud del desequilibrio (de 1,3% del PIB en 2008 y de 2,8% del PIB este año según la proyección de CPA) combinado con un adecuado perfil de vencimientos de la deuda pública aporta cierta tranquilidad". Las causas del mayor rojo de las cuentas públicas en 2008 y 2009, hay que buscarlo por el lado de dos crisis energéticas y "un incremento del gasto primario que no fue acompañado debidamente por un aumento de la recaudación", afirma la consultora.
Según datos de la Oficina de Deuda mencionados en el informe, los desembolsos de organismos multilaterales por US$ 1.660 millones y la emisión de bonos locales por US$ 370 millones en 2009 y 2010 "cubren casi en su totalidad la brecha de financiamiento de los próximos dos años".
Pero si bien se entiende que el deterioro fiscal es "transitorio", CPA advierte que el próximo gobierno "deberá ser especialmente cuidadoso con el manejo del gasto hasta que se consolide una mejora de la recaudación en un contexto de recuperación económica".
Demanda externa será clave
La economista de PricewaterhouseCoopers, Mercedes Comas, espera que la demanda externa permita enfrentar de mejor forma el impacto negativo de la crisis. "Esperamos que esa salida vía exportaciones empiece a crecer y el mundo nos tire", afirmó. Se suma "que la afectación del mercado interno no sea tan importante, que los tiempos de la recuperación no den para que la situación en el mercado laboral sea grave", agregó en una charla en Maldonado. Comas dijo que el mercado interno sigue sosteniendo la actividad y por eso es que el público no la percibe. "¿Por qué no hay sensación de crisis en Uruguay? El consumo se desacelera pero no cae", dijo.
Oikos prevé más desempleo
Para la consultora Oikos "no ha cambiado" el escenario de pronósticos del mercado de trabajo para 2009, por lo que en el resto del año "continuará creciendo el desempleo y se ubicaría en niveles próximos al 9% de la Población Económicamente Activa (PEA) para todo el país (8,5% de la PEA en promedio)".
En su reporte de julio la consultora señaló que "es esperable que las condiciones de trabajo registren un retroceso (aumento de la informalidad y precariedad del empleo) y se amplíen los plazos de reinserción laboral (nueve semanas en promedio a mayo 2009)".
La Tasa de Desempleo en mayo para el total del país se ubicó en 8,1%, similar nivel que en abril. En Montevideo, se estimó en 8,6% y en el Interior del país obtuvo 7,7%.
El informe de Oikos también analiza otros aspectos como el comportamiento de los precios y el dólar. Respecto a la inflación prevé que la misma se ubique dentro del rango definido como meta por el Banco Central (entre 3% y 7%) y "mantiene el escenario base de proyecciones de tipo de cambio para el resto del año considerando que no existen cambios sustantivos", por lo que el dólar cerraría a $ 23,50. Asimismo, señala que "no es esperable nuevas bajas en el instrumento de política monetaria en lo que resta del año". Si bien la baja de la tasa de Política Monetaria del BCU de 9% a 8% "no afectará significativamente el nivel de actividad", sí "contribuirá a mitigar la caída en el tipo de cambio y a mejorar la competitividad de la economía", sostiene.