El Banco Central (BCU) emitió ayer un nuevo tramo del Bono del Tesoro con vencimiento en 2019 con tasa del 7,05%, en la que aceptó el mayor monto desde que se realizó la primera emisión el 20 de julio.
La colocación de la víspera alcanzó los US$ 9,14 millones, y su precio de corte fue el más elevado, 104,99%.
Así, el BCU lleva emitidos ya US$ 73,89 millones de los US$ 300 pautados.
Dicho precio implicó la cuarta semana de baja de la tasa, al ubicarse en 6,55%.
No obstante, la demanda se redujo en US$ 2,66 millones respecto a la colocación de la semana pasada, dado que el monto propuesto fue de US$ 18,93 millones.
Esta suba del precio, y la consiguiente reducción del rendimiento, se debe a los aumentos que han registrado tanto los bonos locales como los Globales en las últimas semanas, lo que ajusta a la baja la curva de rendimientos de la deuda uruguaya.
Además, la menor demanda por parte de inversores institucionales y particulares obedeció principalmente a dos factores, según el operador Andrés Escardó.
La primera es la cercanía de las elecciones y la incertidumbre que éstas conllevan.
La otra razón es que la coyuntura económica internacional no está clara, lo que podría llevar a un próximo ajuste a la baja de todos los bonos.
Por otra parte, el BCU emitió más de lo anunciado lo que, según Escardó, se puede deber a que está entendiendo que la demanda va a caer en las próximas semanas.