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Finanzas de Bolsillo

¿Cómo puedo armar de a poco un plan financiero para mi futuro?

En este Finanzas de Bolsillo veremos cómo armar un plan financiero a largo plazo y las claves para cuidarse del estrés financiero.

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inversión

Tener un plan financiero efectivo es una de las claves para tener una vida económica saludable y sin preocupaciones en el futuro. En Uruguay, existen varias opciones para lograr una buena planificación financiera y poder cumplir tus objetivos, como ahorrar para la jubilación, comprar una casa, hacer un viaje, entre otros. En este Finanzas de Bolsillo daremos algunos consejos para crear un plan financiero efectivo para el futuro.

EVALUAR GASTOS E INGRESOS

Lo primero para crear un plan financiero efectivo es conocer tus gastos e ingresos. Realiza una lista de tus ingresos mensuales y tus gastos fijos (alquiler, gastos comunes, tarifas de electricidad, Internet y otros servicios como Netflix) y variables (reparaciones de automóviles, gastos médicos, salidas a comer, a espectáculos, etc.). Siempre es recomendable destinar un porcentaje de tus ingresos a ahorros, ya que esto te permitirá crear un colchón financiero para imprevistos y también para lograr tus objetivos a largo plazo.

Si encuentras que tus gastos superan tus ingresos, deberás encontrar formas de reducir tus gastos (sobre todo en los variables). Por ejemplo, puedes optar por cocinar en casa en lugar de comer en un restaurante o reducir el uso de tu vehículo. Cada pequeño ahorro puede sumar a largo plazo. La otra forma, es aumentar los ingresos.

DEFINIR OBJETIVOS

Una vez que los ingresos y gastos están registrados mes a mes, es importante definir tus objetivos financieros a largo plazo. Estos objetivos pueden ser variados, como ahorrar para la jubilación, comprar una casa o un auto, pagar una deuda, viajar, entre otros. Es fundamental tener metas claras y realistas para poder diseñar un plan de acción.

Diseñar un plan de ahorro. Una vez que definidos los objetivos financieros, es hora de diseñar un plan de ahorro. Este plan debe ser realista y estar acorde con los ingresos y gastos. Por ejemplo, si tu objetivo es ahorrar para la jubilación, es importante que destines un porcentaje de tus ingresos a una cuenta de ahorro o un plan de jubilación. En Uruguay, hay diferentes opciones para ahorrar, como los fondos de ahorro previsional (se pueden hacer aportes voluntarios a las AFAP) o los fondos de inversión, los bonos y las acciones.

APRENDER A INVERTIR

Si deseas invertir en el mercado de valores, es importante que te informes y aprendas sobre cómo funciona el mercado uruguayo. Para ello, existen diferentes opciones, como cursos de inversión, libros especializados o asesoramiento financiero. Hay que recordar que siempre invertir implica un riesgo y es importante que lo hagas con conocimiento de causa.

INVERTIR EN EL LARGO PLAZO

En el caso de que desees invertir en el largo plazo, es importante que analices las diferentes opciones que existen en el mercado uruguayo. Si bien es cierto que la inversión en el mercado de valores tiene un mayor riesgo, también es cierto que puede tener una rentabilidad más alta a largo plazo. Para ello, es fundamental que te informes y analices bien las diferentes opciones de inversión. Es importante que evalúes el riesgo y el rendimiento de cada opción y que selecciones aquellas que se adapten a tu perfil de inversión y a tus objetivos financieros.

También es importante diversificar tus inversiones para reducir el riesgo. En lugar de invertir en una sola opción de inversión, considera diversificar tus inversiones en diferentes tipos de activos y sectores económicos. Esto te ayudará a mitigar el riesgo y maximizar el potencial de retorno.

BUSCAR ASESORAMIENTO

Si bien es importante que aprendas a administrar tus finanzas personales, es posible que llegues a un punto en el que necesites un asesoramiento financiero especializado. Un asesor financiero puede ayudarte a diseñar un plan financiero más completo y adaptado a tus necesidades, así como a identificar oportunidades de inversión que se adapten a tu perfil de riesgo.

Por ejemplo, si deseas invertir en la bolsa de valores, es probable que un asesor financiero te pueda proporcionar información valiosa sobre las empresas, fondos de inversión, bonos, Letras de Regulación Monetaria, otros instrumentos y también sobre las tendencias del mercado. Además, puede ayudarte a evaluar el desempeño de tus inversiones y a ajustar tu estrategia en función de los cambios en el mercado.

Otro factor importante a considerar es que los asesores financieros pueden ofrecer diferentes tipos de servicios, dependiendo de tus necesidades específicas. Por ejemplo, algunos asesores financieros se especializan en planificación de jubilación, mientras que otros pueden centrarse en inversiones en inmuebles o en planificación de impuestos. Es importante que elijas a un asesor financiero que tenga experiencia en las áreas que necesitas.

Los servicios de un asesor financiero tienen un costo, que puede variar. Es clave que hagas una investigación adecuada sobre las tarifas y comisiones que se aplican antes de elegir a un asesor financiero. Debes asegurarte de que el costo del asesoramiento financiero no sea demasiado alto en relación con los beneficios que esperas obtener.

Por último, asegúrate de hacer una investigación adecuada y de elegir a un asesor financiero confiable y competente. Siempre es conveniente chequear en la página web del Banco Central (www.bcu.gub.uy) que el asesor en cuestión esté registrado ya sea como asesor de inversión, gestor de portafolio, corredor de bolsa o intermediario de valores.

Con el asesoramiento adecuado, puedes tomar decisiones financieras informadas y estratégicas que te ayuden a alcanzar tus objetivos a largo plazo.

La creación de un presupuesto, la definición de objetivos, el diseño de un plan de ahorro y la inversión inteligente son los componentes esenciales de la planificación financiera efectiva para alcanzar los objetivos.

¿Cómo cuidarse del estrés financiero?

Presupuesto, aprender a decir “no” y buscar ayuda

Así como la salud física, las relaciones personales y el trabajo influyen en el ánimo de la persona, el estrés financiero es otro de los factores que uno debe cuidar para sentirse pleno.

Aquellas personas que sienten que no están manejando bien su dinero pueden sentirse avergonzadas o, incluso, perder la confianza en sí mismos. Por otro lado, aquellos que están en control de sus finanzas pueden sentirse más seguros y tener una mayor sensación de logro.

Dentro de las claves para cuidarse del estrés financiero se encuentran la creación de un presupuesto, como se mencionó previamente y el ahorro o creación de un fondo de emergencia.

Por otra parte, una clave importante es aprender a decir “no” a los gastos innecesarios. El estrés puede llevar a buscar placer en el consumo, por lo que se debe tener consciencia de sus limitaciones financieras, si uno se encuentra en una situación difícil. Puede ser difícil al principio, pero es importante recordar que su salud financiera es más importante que los gastos a corto plazo.

Además, si se está luchando con el estrés financiero, no hay que tener miedo de buscar ayuda. Tanto el asesoramiento financiero profesional o hablar con alguien de confianza, pueden ser un gran paso.

Es clave evitar los gastos “hormiga”

Los gastos “hormiga” son aquellos pequeños gastos que, si bien parecen insignificantes al principio, a largo plazo pueden sumar una cantidad significativa de dinero. Como los pequeños insectos, estos gastos suelen pasar desapercibidos hasta que se convierten en un problema más grande. Por ejemplo, estos pueden ser compras impulsivas, suscripciones a servicios que no se usan, cafés y “gustitos” comprados en la calle, y otros pequeños gastos diarios que se suman con el tiempo. Dentro de las claves para llevarlos de forma consciente y que no terminen generando un problema financiero, se encuentra la importancia de hacer un seguimiento de los mismos. El primer paso para evitar los gastos hormiga es saber en qué se está gastando el dinero. Llevar un registro escrito ayuda a identificar patrones y áreas donde se pueden reducir gastos.

Otra clave, es prestar atención al método de pagos que utilizamos. Usar dinero en efectivo puede ayudar a tener claro con qué dinero se cuenta en cada momento. Pero, si uno prefiere usar tarjeta de débito o crédito, es conveniente tener el hábito de mirar la cuenta bancaria de forma regular. A su vez, otra clave de suma importancia es escribir una lista de lo que se necesita antes de salir a hacer compras, planificando en qué se va a gastar y, siempre, buscando apegarse a esta. Otro gasto que pasa desapercibido y se debe controlar, son las suscripciones innecesarias. Descartar las que no se usan es una buena práctica.

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