El papel en blanco debería comenzar a adoptar aspectos esenciales de la vida del país, que tengan que ver con la asociación, cámara o colectivo que representan, pero que también se relacione con aspectos del país que hacen a su futuro más optimista.
Por ejemplo, como ignorar la pobreza y especialmente la pobreza infantil, como desconocer que muchos estudiantes desertan de sus liceos y vaya uno a saber por dónde discurren sus mentes extraviadas, llenas de signos de interrogación, donde la droga la tienen cerca y su resultado inmediato es de éxito y un cambio de status social…, aunque todo sea efímero y una gran carcasa.
Ese papel en blanco debería hablar del magro crecimiento que tenemos como país, apenas el 2 por ciento o un poquito más…y se dice como aspiración que habría que llegar al 3.5%, para empezar a hacer reformas profundas que es pertinente realizar.
Dice el Ec Munyo que dos terceras parte de los movimientos del PBI en el corto plazo se explican justamente por factores externos. Entonces el contexto financiero global y las economías de la región, juegan un rol determinante.
El marco externo no luce favorable; Brasil se está enfriando, la economía crecerá menos. Sobre Argentina, las dudas sobre su futuro son monumentales. Es necesario que la inversión privada vuelva para impulsar el crecimiento económico y la recuperación salarial.
Es necesario realizar en este país reformas que aumenten la productividad. Producir más y mejor solo se logra con asignación eficiente de inversión a emprendimientos productivos y con desarrollo de capital humano.
La apertura comercial es un camino que induce a mejorar la productividad a través de la competencia. El sector privado es el responsable de aumentar la inserción internacional que genere mayor exportación, con reglas claras.
Ese papel en blanco debería decir que el gobierno debe facilitar las inversiones y no complicarlas innecesariamente.
Días pasados en una cálida plática con el secretario general de la Presidencia, Dr Rodrigo Ferrés, nos referíamos a ese punto. Al inversor hay que creerle y facilitarle la vida. Ese potencial inversor tiene decenas de destinos donde llevar su dinero y debemos aprovechar como país las enormes razones que tenemos para que nos posicionen como un país confiable. Comenzando por el respeto a las Instituciones, por la fortaleza democrática que no podemos poner en riesgo cuando surgen atisbos de apoyos a Maduro por algunos grupos políticos. Sería lapidario para la confianza en el país.
Habría que avanzar con la Ventanilla Única de Inversiones en coordinación con todos los organismos públicos para tener una plataforma de acceso y autorización.
Insistir con el Instituto de la Productividad luce con hastío, pero Australia es un ejemplo al respecto, lo que le permitió procesar gradualmente las reformas necesarias con gobiernos de distinta índole política. Ideologías de izquierda y de derecha no fueron óbice para que ese Instituto se perpetuara. Eso es pensar en grande y no en aspectos nimios que muchas veces juegan un rol de país bananero.
La hoja en blanco debería referirse a la VIVIENDA PROMOVIDA pensada en 2010 por esta gremial y convertida en ley al año siguiente. Ha sido prodigiosa en cuanto a dinamismo económico, a inversión en dinero (en el cuatrienio del Presidente Lacalle, 2020-24, en el entorno de los 2500 millones de dólares), a repoblar la ciudad y que la misma luzca estéticamente digna, poblando barrios alejados de la costa, haciendo plazas, jardines, escuelas, un verdadero círculo virtuoso que es imperioso seguir potenciando en el gobierno próximo.
La hoja en blanco también debería referirse a los Megaproyectos, inversiones de otro porte, avaladas por la COMAP, y que también han permitido el desarrollo de emprendimientos inmobiliarios sustancialmente en la capital como en Punta del Este, con el incentivo tributario que se ha visto compensado por la actividad económica que ha traído aparejado.
La hoja en blanco debería POTENCIAR el plan ENTRE TODOS, vivienda promovida para deciles más bajos, con la presencia del Ministerio de Vivienda, con precios topeados lo que en definitiva entorpece el buen diligenciamiento de la idea. Sobre todo, por la diferencia en los ingresos entre Montevideo y el Interior. En dicha hoja estaríamos solicitando que se aumenten los topes de precio en vivienda de la capital.
En fin; el papel en blanco tiene muchos ítems más que plasmar, pero hay que escribir breve.
Debe saber el próximo gobierno que nadie tiene el monopolio de la verdad y este axioma debe bastar para apoyar sobre él un estado de espíritu humilde, a fin de no lapidar actitudes ajenas por el hecho de discrepar con las de aquel.