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Columna de APPCU: recurrente: el dólar y la vivienda.

Me da la impresión de que, en este país, los temas se plantean y se ponen encima de la mesa, pero después en el decurso del tiempo, se desvanecen y todo queda en un manual de buenas intenciones. Hay decenas de ejemplos.

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Aníbal Durán
Aníbal Durán.
Foto: APPCU

Hoy estamos padeciendo un dólar por debajo de los 40 pesos. Los promotores venden esencialmente en dicha moneda, por lo que el momento no es propicio.

El Banco Central del Uruguay (BCU), viene liderando un proceso de diálogo para impulsar la desdolarización y el desarrollo de mercados en pesos. Es de Perogrullo, pero es medular bajar la inflación para generar credibilidad en nuestra moneda. Viene sucediendo.

La realidad en la compraventa de inmuebles, es que cuesta que penetre en los usos y costumbres de la gente, la no dolarización en la comercialización. Cuando se le dice el precio a un cliente en UI, enseguida pregunta cuánto es en dólares.

Cuando el dólar sube, ya se comienza a rumorear, los precios deberían bajar…pero no es tan sencillo ni el tema es tan lineal. O ahora…a la inversa.

Un dólar por debajo del equilibrio hace aumentar el consumo, se compran más productos importados, pero la producción lo sufre y los promotores que venden sustancialmente en dicha moneda, también.

Ahora, de poco vale un aumento exacerbado del consumo, si el trabajador pierde el empleo porque el aparato productivo se resiente.

En el sentido inverso, pueden mejorar las exportaciones si el dólar sube, pero también opaca la capacidad de reinversión (las máquinas para el sector, por ejemplo, que cotizan en dólares). Además, se reduce el poder de compra de los trabajadores, sin perjuicio de que aumenta la inflación.

Menudo engorro, exacerbado por la situación actual donde otros tópicos centran la información.

Lo que importa es el valor real de la divisa, descontando la inflación. El tipo de cambio real (TCR), es decir, la evolución de los precios en la economía en comparación con la evolución en otros países.

Bien sabemos que estamos en problemas frente a Argentina y Brasil, en cuanto a competitividad se refiere.

El BCU de acuerdo a la nota mencionada líneas arriba, está apostando a generar una moneda de calidad. Se reitera: medular bajar la inflación y además que exista estabilidad con los precios. El otro aspecto refiere a una política de diálogo entre el BCU, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), con las partes interesadas para entender las patologías que genera la dolarización, para nutrirse de opiniones válidas y actuar en consecuencia.

Indudablemente el tema del dólar obedece a un patrón cultural muy arraigado en nuestro país, pero también puede suceder que no ha habido opciones suficientes. Chile y Brasil han desdolarizado la venta de inmuebles, en el país trasandino con la Unidad de Fomento y Brasil, en su moneda. La Unidad de Fomento es como la Unidad Indexada nuestra, vinculada a la inflación. Pero no olviden que la UF fue IMPUESTA por la dictadura de Pinochet.

Eso sí, no debemos perder de vista que muchos de los insumos que se necesitan para una obra, son importados y se pagan en dólares.

Hemos estado en contacto con jerarquías del Banco Central para generar un intercambio de ideas que lo aspiramos proficuo y que esté en consonancia con la realidad que vivimos. La gente gana en pesos uruguayos y desde esa perspectiva se deberían mirar las cosas. No sucede.

Bienvenidas las nuevas ideas y esta inquietud del BCU para que no quede en agua de borrajas.

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