Asociación de Productores Privados de la Construcción de Uruguay
Adonde apunto? A que nos encontramos ante un nuevo escenario a partir de marzo pasado y desde la gremial surgían inquietudes, preguntas, posibles cambios, acostumbrados como estábamos a tener diálogo con un gobierno con quien fuimos de a poco, madurando la relación.
Y asumido el nuevo gobierno y cuando aún comienza lentamente a desenredarse la madeja y ver donde están parados, en función de la herencia recibida, la gremial ha hecho su lobby correspondiente, respetando tiempos, aguardando respuestas a planteos e inquietudes que tardarán en develarse. Es así.
Pero sí hemos constatado un aspecto que va en consonancia con el título de la nota. El diálogo.
En un clima de convivencia hay siempre en juego una reciprocidad de prestaciones donde se ajusta el diálogo de la vida de relación. Y en ese sentido es imprescindible comprobar hasta qué punto se confunden en la vida de relación los conceptos de servicio y servidumbre.
La idea de servicio debe inculcarse como arquetipo para una convivencia digna, a través de la comprensión de que ella supone incorporarse a la vida de relación como engranaje imprescindible.
La noción de servicio se equipara a la de cooperación; servir es colaborar libre y voluntariamente para la realización de un esfuerzo que contribuye en cierta medida a colmar una necesidad. Y, además, libremente, porque de no existir caeríamos en la figura de servidumbre.
Y podemos dejar constar sin remilgos, que este gobierno es netamente dialogador y receptivo.
Sin poses edulcoradas, sin hacer pesar una coyuntural noción de poder, lo cierto es que hemos tenido contacto con encumbradas figuras que han por lo pronto prestado su oído, para escuchar nuestras reivindicaciones.
Así estuvieron en la mesa de trabajo los temas de Vivienda Promovida, el Plan Entre Todos, lo vinculado al lavado de activos y una nueva ley que ya estaría en boxes, temas de seguridad e higiene laboral, aspectos vinculados a la posibilidad o no de instaurar la Unidad Indexada (queda mucha tela por cortar), la inversión en construcción de vivienda y el número de obreros hoy trabajando, entre varios aspectos que distintas figuras gubernamentales han tenido la deferencia de recibirnos y escucharnos.
Hicimos lo propio cuando era candidato, con el futuro Intendente de Montevideo, Mario Bergara, haciéndole llegar un detallado memo que reúne nuestras inquietudes. Haremos lo propio, con el también futuro intendente de Canelones, Francisco Legnani.
Por eso decíamos sobre la diferencia entre servir y servidumbre. Hemos constatado en estos primeros meses la vocación de servicio que se nos ha mostrado. Servir supone brindarse como elemento útil para una tarea. Siempre hay en todo servicio un contenido genérico o específico de utilidad, porque la utilidad no es otra cosa que algo pasible de producir algún provecho, que puede no ser material (en nuestro caso no lo es), pero que redunda en beneficio particular o general, al llenar el vacío que exigía su presencia.
No queremos aparecer como adláteres del gobierno de turno; de ninguna manera, porque de manera similar nos expresamos cuando asumió el gobierno del Dr.Lacalle Pou.
Y además contamos con funcionarios probos, con empresarios de igual calaña, donde el objetivo esencial pasa por la dignidad de trabajar, previo a una importante inversión de parte de los promotores, sin ningún objetivo espurio que pueda ensombrecer el cálido y servicial diálogo.
Por eso, como reza la máxima “si el buzo pensara siempre en el tiburón, nunca alcanzaría las perlas”. Vayamos por éstas, sin preconceptos de ideología (sea el gobierno que sea) y al diálogo fértil como meta.