El gobierno brasilero enfrentó dificultades para implementar sin previo aviso las restricciones a las importaciones por lo que tuvo que dar marcha atrás en la inmediata implementación de esta medida.
El asesor legal de la Cámara de Transporte Terrestre Internacional del Uruguay (Catidu), Dr. Antonio Serrentino, dijo a EL PAÍS digital que por tal motivo hoy no hay concentración de camiones en los pasos fronterizos con Brasil, pese a que las medidas que exigen nuevos trámites y tiempos para la importación de productos al vecino país siguen vigentes.
Esto es porque las nuevas reglamentaciones se irán implementando a medida que el sistema lo habilite y no se una, como sí ocurrió ayer. De esta manera no se tranca el comercio en la frontera.
Los camiones que en la pasada jornada se vieron trabados en la frontera fue porque Brasil implementó la reglamentación —aprobada a fines del 2008— en su sistema de forma inmediata.
Pero hoy esos camiones lograron ingresar la mercadería, lo que implica un retroceso en la implementación de las nuevas restricciones hasta que puedan ser impuestas en forma correcta, agregó el jerarca de Catidu.
INFORMACIÓN. Catidu recibió ayer la información de algunos servicios de comercio exterior brasileño, que se iba a implementar una resolución donde se consolidan normas y procedimientos aplicables a las operaciones de importación de ciertos productos al país norteño.
"Los reglamentos están vigentes desde fines de año, el problema es que la Secretaría de comercio exterior las fue incorporando a su sistema informático y aparecieron de repente", expresó Serrentino. Entre otras cosas, las nuevas normativas exigen abrir un registro importador, con la necesidad de establecer credenciales y habilitar importadores, que antes no estaba regulado. Además se habilitan determinados tipos de importaciones, otras están exentas de licencias especiales, y otras están sujetas a licencias automáticas y hay otras que habilitan incluso importaciones de ciertos productos por medio de licencias especiales.
Según Serrentino, ni siquiera las principales entidades brasileras, por ejemplo los bancos, podían cumplir con las nuevas exigencias.
De esta manera, las nuevas importaciones que surjan a partir de ayer, deberán ceñirse a las nuevas reglamentaciones, pero los negocios ya realizados utilizarán el sistema anterior, según asumen las autoridades de Catidu.
Pero lo más importante para Serrentino, es que las nuevas medidas complican aún más el comercio entre ambos países, e implican nuevas barreras para el Mercosur.