El ministro de Industria, Energía y Minería, Pedro Bordaberry, descartó una rebaja de los combustibles a raíz de la supuesta reforma de la refinería de La Teja y aseguró que una reducción de los precios sólo podría producirse si el precio del petróleo baja a U$S 24 el barril, valor de referencia tomado por Ancap para su última fijación de tarifas.
Ayer, el barril de crudo West Texas, de referencia en Estados Unidos y en Uruguay, cerró en U$S 30,09.
El aumento de eficiencia de la refinería tendrá escaso impacto en el costo global de la producción de combustibles, ya que el proceso de refinación representa menos del 10% del precio final, determinado fundamentalmente por el valor del crudo, sostuvo el director de Ancap, Pablo Abdala.
COSTOS. El denominado "costo Ancap", que incluye la administración, los sueldos de los funcionarios y el proceso de refinación del crudo, representa apenas el 10% del precio final, informó el jerarca.
El componente de mayor peso es el petróleo, con 40%; aproximadamente un 25% corresponde a IMESI, 10% a costos de distribución y el restante 15% incluye utilidades y otros impuestos.
Por otra parte, según Abdala, el aumento del volumen no necesariamente generará un aumento de las ventas en el mercado interno. "Habrá mayores saldos de exportación, pero habrá que salir a colocarlos", subrayó.
Para ello, agregó, se requiere la asociación y un plan de negocios.
"Además, no nos olvidemos que antes de pensar en aprovechar las utilidades tenemos que pagar las obras", que costaron U$S 150 millones incluyendo impuestos.
Una parte se cancelará con el resultado de la venta anticipada de unos 600 mil metros de nafta en los próximos dos años. Pero resta el 50% que fue realizado bajo la modalidad de leasing, indicó el director.