El presidente del Banco Central, Mario Bergara, defendió el plan oficial de crear una figura de banca y cooperativas "minoristas" pese a las críticas de la Asociación de Bancos Privados y el Banco República que consideran que representa riesgos para el sistema y una competencia desleal.
"Justamente está definido en términos de limitar los riesgos", dijo Bergara a El País. "Si uno no les deja tener cuentas de cheques, moneda extranjera, depósitos grandes, créditos grandes, los riesgos son muchísimo menores".
La creación de esta institucionalidad "minorista" es parte de los cambios normativos que el BCU puso en consulta hasta el pasado martes 15. La nueva figura de bancos y cooperativas minoristas prevé que estos puedan dar créditos solo en Unidades Indexadas (UI) u otros instrumentos reajustables en moneda nacional, y establece que deberán tener un capital básico de 39 millones de UI y no podrán operar cuentas corrientes ni aceptar giros de cheques contra estas. Los bancos minoristas, además, deberán tener un capital por riesgo de crédito del 12% de los activos.
El secretario ejecutivo de la Asociación de Bancos Privados Julio De Brun sostuvo que la nueva figura es como "una categoría de bancos subprime" que podría "ser un problema" a futuro. Subprime son los créditos que se dan a personas cuya calificación está por debajo del nivel requerido. En línea, el presidente del Banco República, Fernando Calloia, se mostró en desacuerdo porque "es una competencia adicional y no tiene todos los costos de infraestructura de los bancos".
A esto, Bergara contestó: "El único adjetivo que le voy a asignar a esa banca es minorista". "Esto es parte de toda una lógica general de bancarización, que le permite a nuevos agentes integrarse al circuito de cuentas de depósito con muchas restricciones porque no puede desplegar todos los instrumentos que tiene un banco, no hay cheques, no hay cuenta de cheques, básicamente serían en moneda nacional, con créditos y depósitos atomizados". Además, "es parecido a una figura que ya existe, que son los bancos con operaciones restringidas".
Bergara afirmó que el cambio está en línea con "el impulso a la bancarización y a la utilización de instrumentos electrónicos que aconseja abrir posibilidades para que nuevos agentes intervengan en esta política de dar más acceso a los sectores de menores ingresos y a las pymes a instrumentos financieros".