El Banco Central (BCU) comenzó ayer con éxito a licitar depósitos a plazo en fijo y se prevé que antes que termine julio pueda hacer lo mismo con certificados de depósitos que se podrán transar en el mercado secundario como instrumento de descuento. El BCU aprobó el miércoles el sistema operativo de licitación de los certificados.
Esta semana la autoridad monetaria comenzó a ofrecer depósitos a un día de plazo a una tasa fija de 3,5% anual como forma de sacar líquidez del mercado y dar una nueva opción a los agentes financieros. Fuentes del Central dijeron a El País estar conformes con la demanda que tuvieron los nuevos instrumentos. Su aplicación fue anunciada en la reunión del Comité de Política Monetaria del BCU del viernes pasado. Allí también se dispuso otorgar una "facilitad de crédito" en pesos que está disponible hasta media hora antes del cierre de las operaciones. La tasa fijada diariamente por el Central estuvo en torno al 6%. Esta facilidad todavía no fue utilizada por los agentes por lo que no habría problemas de liquidez o las tasas que obtienen con otros agentes son menores.
Los técnicos de la autoridad monetaria explicaron que con estos instrumentos se crea una curva de tasas en pesos que va desde un día (con los depósitos overnight) hasta 2 años que es el plazo máximo de las Letras de Regulación Monetaria (LRM). Los depósitos a plazo que se comenzaron a licitar ayer no superarán los 29 días. Así, la curva hasta 30 días estará dada por estos depósitos y de allí a 2 años por la LRM. El BCU decidió suspender la emisión de las letras con plazos menores a un mes.
En el primer día de operación del nuevo instrumento monetario se dieron cuatro licitaciones.
Los plazos fueron de entre 15 y 21 días con tasas medias que oscilaron entre 6,04% y 6,21%. El monto aceptado en tres de las licitaciones fue de $ 200 millones cada una. En la otra llegó a $ 169,4 millones.
La demanda en todos los casos por lo menos duplicó el monto licitado.
Agentes consultados por El País indicaron que la gran aceptación que tuvo se debió a las elevadas tasas ofrecidas.
Un elemento importante es cómo sirve este mecanismo a las AFAP. ¿Por qué? Porque estos depósitos no entran dentro los literales de inversión A y B constituidos por títulos públicos en los que las administradoras están cerca de los topes permitidos por la normativa.