Ante crisis, en España proponen acortar receso laboral para comer

Economía. Afirman que dos horas es "un lujo" ya que reduce productividad

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MADRID | AP

Todos los días, el chef español Jesús López sirve exquisiteces como aluvias rojas preparadas con chorizo y trozos de tocino. Apenas es la entrada al menú. Después viene el hake au gratin sobre un lecho de espinacas, y de postre, hojaldres con crema.

López es dueño de un restaurante cuyos comensales son ejecutivos a quienes gusta la cocina española antigua; vienen a menudo a hacer algún negocio o a celebrar el cierre de algún trato. Esta clientela combina sus labores con un receso de dos horas o más para darse su atracón. Sin embargo, muchos consideran que la economía de España no está como para que continúe el lujo de esta tradición.

"Es (esta costumbre) clásica de España", dijo López. "El problema es que hay menos qué celebrar estos días". En efecto, mientras la Unión Europea resiente los estragos de la crisis económica, la cuarta mayor economía de la Eurozona está aquejada por su propio cúmulo de problemas, entre estos, la baja productividad resultante de jornadas largas de trabajo. Además la desocupación se ubica en 21,5%.

Una propuesta útil sería suprimir el receso tradicional del mediodía que neutraliza la productividad, dicen economistas y defensores de un horario laboral más al estilo estadounidense, de 9 de la mañana a 5 de la tarde. Quienes apoyan esta reforma aseguran que la gente estaría más descansada y motivada, y tendría un mejor rendimiento si pudiera salir más temprano y llegar a casa para hacer ejercicio o criar hijos.

Cada vez son más las compañías que al menos toman nota de estos beneficios y consideran un cambio. Sin embargo, cualquier modificación no sería inmediata debido al arraigo de hábitos y mentalidades, como la idea de que trabajar hasta altas horas de la noche lo hace quedar bien a uno frente al jefe. Incluso la federación que representa a las empresas pequeñas y medianas de España -más del 90% del total en el país- afirma que vale la pena considerar la erradicación de la jornada laboral larga porque no es corrida.

"Deseamos evitar las jornadas de trabajo excesivas que no contribuyen para nada a la productividad", dijo Teresa Díaz de Terán, jefa del departamento de relaciones laborales de la Cepyme. "Lo vemos como algo que hay que estudiar, un aspecto en el que hay espacio para una mejora", agregó.

Hoy habrá elecciones generales y la Asociación para Racionalización de Horarios Españoles se ha puesto en contacto con los candidatos principales a primer ministro a fin de que apoyen la propuesta.

Antonio Camunas, asesor empresarial que dirige la compañía Global Strategies, hace una aseveración tajante: "En España, se desperdicia gran cantidad de tiempo, sin duda".

De las 17 naciones que utilizan la moneda común europea, España es décima en productividad por hora trabajada, según Eurostat. Ninguna ley en España obliga a los trabajadores a tener dos horas para comer, un receso asociado con la siesta. Pero hoy la siesta es un mito debido a los trayectos largos que vuelven impráctico ir a comer a casa. Hace décadas, los españoles almorzaban más temprano, en línea con el resto de Europa. Pero al término de la Guerra Civil Española (1936 a 1939) las personas necesitaban dos empleos para apoyar a sus familias. Así, un receso más tardío y prolongado para el almuerzo, y un momento de descanso, propiciaron el nacimiento de la costumbre.

Hoy, el Ministerio de Trabajo y el Instituto Nacional de Estadística carecen de cifras sobre los trabajadores que tienen ese tipo de receso al mediodía. En 2005, el gobierno central intentó poner el ejemplo en el país cuando ordenó a todos los ministerios que concluyeran labores a las seis de la tarde. Empero, los economistas aseguran que los horarios de nueve de la mañana a cinco de la tarde o turnos flexibles corridos que den inicio más temprano, son la excepción entre las empresas españolas, aun cuando desaparecieron los recesos largos para la comida que también habían sido la norma en otros países del sur de Europa como Italia y Portugal. La misma medida fue adoptada en ciudades latinoamericanas como Buenos Aires, Bogotá o Lima. Incluso las oficinas en Madrid de la gigante española Repsol YPF S.A. tienen un receso de dos horas al mediodía, igual que algunas divisiones del Banco Santander.

Un empleado bancario joven que solicitó el anonimato, dijo que con el receso para comer, la primera hora posterior al regreso al trabajo resulta en una pérdida debido a que los empleados todavía digieren sus bombas y están somnolientos. Y concluyó: "Creo que si tuviéramos media hora o 45 minutos para comer algo rápido y salir más temprano, sería mucho más productivo".

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