ALCA debe negociarse en conjunto

| Defendió la negociación en bloque frente a EE.UU., asegurando que no es conveniente que un integrante del Mercosur trate de llegar a un acuerdo individual con ese país. En lo bilateral reivindicó la búsqueda de consensos para dirimir los conflictos comerciales recientes

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Buenos Aires Fernando Nole

El vicecanciller y secretario de Relaciones Económicas Internacionales de Argentina, Martín Redrado, sostuvo que los gobiernos de su país y de Uruguay deberían revitalizar el espíritu de colaboración para buscar soluciones concretas a los conflictos que existen entre ambas partes, en especial en cuanto a la comercialización de bicicletas y las diferencias surgidas a partir de la promoción industrial que se aplica en determinadas provincias.

En un reportaje exclusivo concedido a El País, Redrado también puntualizó que no es conveniente que un integrante del Mercosur trate de llegar a un acuerdo individual con Estados Unidos y en ese sentido aseguró que la única manera de negociar bien "es en bloque.

Asimismo, recalcó que en la última reunión del ALCA quedó en claro que "el Mercosur es quien tiene la postura más aperturista, más que el mismo Estados Unidos.

—¿Cómo analiza la situación actual del Mercosur?

—Nosotros como presidencia de pro témpore del Mercosur estamos trabajando en cuatro vértices fundamentales; el vértice comercial, el vértice productivo, el vértice institucional y el vértice del relacionamiento externo del bloque. En el vértice comercial estamos trabajando para que el Mercosur sea un solo mercado y no la suma de cuatro mercados, ver cómo le facilitamos la vida a los productores para que realmente puedan trabajar con la misma certificación en materia sanitaria, en la misma certificación de productos y esto quiere decir que un producto que se fabrique pueda circular libremente y llegar a la Argentina sin trabas para arancelarias y sin trabas arancelarias. Es decir, eliminar también el doble cobro del arancel. Por ejemplo, un producto que viene del exterior y entra por Montevideo y luego termina en Foz de Iguazú tiene que pagar otro impuesto cuando cruza la frontera cuando en realidad debería pagar impuesto solamente en Montevideo como ingreso al Mercosur y no como ingreso a Uruguay. Es decir, generar un ámbito comercial en donde realmente tenemos un solo mercado. Todo esto entones empieza a nivelar el campo de juego. Tenemos mucho camino por recorrer, por ejemplo, en el campo de armonización tributaria, dónde todavía cada uno sigue poniendo impuestos y uno de los trabajos que está haciendo esta presidencia es más en el terreno de lo académico, de presentar ideas, y hemos trabajado con distintos académicos sobre un estado de situación contributario en los distintos países y es-tudiar mecanismos de armonización.

—¿Qué iniciativas se están llevando a cabo desde el punto de vista productivo para mejorar entonces el equilibrio dentro del bloque?

—En el ámbito productivo lo que se es está haciendo fundamentalmente es trabajar con el resto de los países para nivelar el campo de juego en materia de financiamiento. Brasil tiene una herramienta que no la tiene ninguno de nuestros países y es el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social y allí nosotros estamos trabajando firmemente para que abra líneas de crédito para el financiamiento de infraestructura, de emprendimientos conjuntos no sólo para empresas brasileñas sino también para el financiamiento de comercio exterior. El segundo segmento es trabajar el proceso de integración productiva, generar mecanismos que faciliten la integración de cadenas productivas para que juntos podamos salir a terceros mercados. Me estoy refiriendo en áreas que son sensibles como textiles, como maderas, es decir cómo generamos que un producto tenga parte hecha en Uruguay, en Brasil, en Paraguay y en Argentina y todo eso forme una cadena de intereses convergentes para poder exportar a terceros mercados. El tercer vértice es el institucional. Para eso estamos inaugurando el primer tribunal de solución de controversias que va a funcionar en Asunción y que yo espero que esté funcionando ya en el mes de Abril. Esta es la primera institución judicial que va a tener el Mercosur con lo cual, le estamos dando una institucionalidad importante. Por supuesto un rol importante está jugando el doctor Eduardo Duhalde con esta iniciativa de lanzar el bloque al mundo, de tener la figura ejecutiva con una estructura que empieza a ser un germen de un organismo ejecutivo dentro del Mercosur tomando la secretaría técnica también y finalmente un área tremendamente dinámica que es el área de relacionamiento externo.Vamos a iniciar una negociación en el mes de abril con los países del caribe, estamos con una difícil negociación dentro del ALCA, la negociación con la Unión Europea, con la India, con Sudáfrica; creo que hemos instaurado una política comercial que yo denomino multipolar, es decir, de escenarios múltiples en dónde hoy el Mercosur se ha lanzado al mundo a conseguir nuevos mercados para la producción de nuestro país, con una visión mucho más agresiva. Creo que nos quedamos en los años ’90 mirando al Mercosur para adentro contentos porque el comercio crecía entre nosotros y dejamos al revés de otros países de hacer acuerdos con otros países y otros bloques, y ahora estamos recuperando ese terreno. Por primera vez, el bloque tiene cinco o seis negociaciones simultaneas con lo cual nos ha puesto una fuerte dinámica de búsqueda de mercados, de ganar acceso para nuestra producción.

—¿A partir de la devaluación en Brasil y después con los ajustes del tipo de cambio en Argentina y Uruguay se puede decir que todo comenzó a equilibrarse mucho más?

—Sin dudas. El tener divergencias en política monetaria complica mucho cualquier proceso de integración. Eso ha empezado a facilitar el campo de juego para que a partir de la crisis, hoy tenemos que la economía de Uruguay está creciendo fuertemente, la de Argentina también, Brasil este año tendrá una tasa razonable, de crecimiento de tal manera que tener todos tipos de cambio flotante como política monetaria que tiene como objetivo el cuidado de la inflación y mantener una inflación baja, una política monetaria prudente y con una política fiscal de tener superávit fiscal es un set de políticas económicas mucho mas saludable que el que tuvimos anteriormente.

—¿El ALCA se perfila como un emprendimiento flexible, como ven ustedes que los países del Mercosur, como en este caso Uruguay, busque la posibilidad de negociar en forma individual con EE.UU.?

—No le conviene a ningún país. Me sentí tremendamente identificado trabajando con Uruguay en la última reunión de Puebla, porque en un momento dónde se vino una presión sobre el tema agrícola, Uruguay y la Argentina nos quedamos solos hablando frente a EEUU de los temas de subsidios, de subsidios a las exportaciones, o sea que claramente nosotros vemos que de la única manera que nosotros podemos conseguir alguna concesión de los EE.UU. en los temas que a nosotros nos interesan, es precisamente en bloque.

Difícilmente creo que haya una alternativa individual que pueda generar alguna satisfacción. Mientras los EE.UU. se niegue a hablar de neutralizar los efectos que tiene los subsidios, no estamos pidiendo que elimine los subsidios domésticos que son hoy de 20 mil millones de dólares y que están concentrados en cinco productos que son: carne, lácteos, soja, cereales, sino que les estamos diciendo que esos productos que tienen mayores subsidios desgrávenlos de manera inmediata. Si los contribuyentes estadounidenses quieren seguir pagando 20 mil millones de dólares a los productora agrícolas es un problema de ellos. Si EE.UU. quiere empezar a nivelar el campo de juego hemisférico, si tiene un compromiso con el ALCA, tiene que dar algún tipo de tratamiento y el Mercosur no les está pidiendo que eliminen esos subsidios sino les está pidiendo desgraven esos productos de manera más inmediata. Por eso, yo creo que estamos trabajando bien con Uruguay, en algunos casos hasta Brasil mostraba más flexibilidad y fue Uruguay y la Argentina los que dijimos que sin comenzar a nivelar el campo de juego en el área agrícola, un ALCA desnivelado no le va a permitir competir a nuestros productos, y tanto ahí Uruguay como la Argentina, los dos pretendemos aumentar el acceso de nuestra producción hacia mercados internacionales.

—En la reunión de Puebla hubo países como México y EE.UU. que respaldaron el documento de Canadá, no considera que el Mercosur quedó aislado en su estrategia?

—No. Yo creo que acá el tema pasa por otro lado. Si uno lee y analiza detenidamente las propuesta, el Mercosur contrariamente a lo que se dice tuvo la propuesta más aperturista que el propio EE.UU. y me refiero a que leamos lo que dicen los documentos. En el documento de negociar acceso a mercado, el Mercosur propone la eliminación de todo el universo arancelario, la eliminación para todo. El documento del llamado G—14, en cambio, lo que dice es la eliminación de lo sustancial del comercio y lo que quiere decir esto en la jerga de negociación es: "Te voy a deja productos excluidos. Entonces quiere decir que los que terminan siendo más proteccionistas son EE.UU. y Canadá. La paradoja de esta negociación es que hay países que son en algunos sectores más proteccionistas y en algunos casos los que hemos sido más flexibles de nivelar el campo de juego no le voy a pedir que elimine los subsidios, cosa que se tiene que tratar en la OMC, pero lo que le pido es empezar a nivelar el campo de juego. Esto mismo lo evaluamos con la delegación uruguaya, con el vicecanciller (Guillermo) Valles y todos quedamos muy contentos de las posiciones serias, profesionales y consolidadas. Mostramos flexibilidad en el momento que había que mostrarla.

—¿Qué expectativas tiene para la reunión del ALCA que se va a realizar en marzo en Buenos Aires?

—Yo lo que espero con respecto al ALCA es que los ministros puedan hacer una evaluación de los escenarios posibles de la negociación, que márgenes de flexibilidad existe, si hay posibilidades más allá del Mercosur, si hay posibilidades más allá de tomar posiciones comunes con el Mercosur ampliado con Chile, con Bolivia con la comunidad Andina. Lo que esperamos entonces es que haya un baño de realismo de aquellos realmente si dicen que quieren el comercio libre no sólo lo practiquen de la boca para afuera, sino lo practiquen en hechos concretos.

"Se deben encontrar soluciones consensuadas"

—El problema de las bicicletas con Uruguay se está complicando cada vez más. ¿Qué mecanismos se están evaluando para poder darle una solución a este con- flicto?

—Lo hablamos con el vicecanciller Guillermo Valles, que es un amigo, una de las personas que más aprecio desde el punto de vista profesional. Tuvimos un cambio de dinámica en algún momento. Hasta marzo—abril del año pasado logrado un trabajo en equipo muy importante entre la Cancillería y el Ministerio de Industria. Después hubo elecciones en Argentina, hubo ciertos cambios en Uruguay, creo que tenemos que reconstruir el espíritu de colaboración que habíamos adptado para encontrar soluciones consensuadas.

Estamos tratando de generar un esquema de grupos de trabajo que empiecen a mirar estos problemas, no desde el punto de vista puntual, de cada uno, sino desde la relación en general que lamentablemente se deviene en algunos casos de manera muy mercantilista, que tiene que superar esto.

—¿Y qué va a ocurrir con las diferencias que hay por la aplicación de derechos específicos en Uruguay como respuesta a la promoción industrial en cuatro provincias?

—Cuando recién me refería a reconstruir el espíritu de colaboración era sobre todos los puntos. Entonces, propongo que veamos cuáles son los productos que en principio se habían identificado como conflictivos. Me estoy refiriendo a pintura, plásticos y algunos otros que eran perjudicados por la promoción industrial. Implementemos un espíritu de limpiar la mesa, de hacerlo con buena voluntad sin pasarnos facturas mutuas pero ser específicos en cuales son los productos que se ven afectados en el tema de promoción y ver qué soluciones específicas se pueden encontrar.

—¿Se puede decir que la relación económica entre los dos países es mejor que la relación po- lítica?

—Yo no quisiera hacer una evaluación de ese tipo, porque no me corresponde. Desde el punto de vista comercial tenemos temas para resolver pero hay un espíritu muy constructivo para resolverlo, y hay intereses comunes.

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