El Ministerio de Vivienda añadió un indicador de vulnerabilidad a los requisitos de acceso a subsidios a las cuotas de créditos hipotecarios. A su vez, la Agencia Nacional de Vivienda dio el puntapié inicial a un fondo de apoyo a desarrollos inmobiliarios.
Esos dos incentivos están dirigidos a la vivienda social (de clase media y media-baja), mejorando las condiciones de acceso para la demanda insatisfecha y las de financiamiento para generar la oferta de emprendimientos de tamaño mediano y pequeño.
El cambio en el sistema de subsidios se materializó ayer en la firma de una modificación al convenio marco que regía desde 2009 entre Vivienda y el Banco Hipotecario (BHU). El fin es asegurar que los subsidios vayan dirigidos a sectores que no pueden acceder a créditos bancarios para adquirir vivienda.
Los solicitantes ahora no solo deban probar que sus ingresos no superan un tope sino que además se les aplicará un indicador de vulnerabilidad que toma en cuenta otras variables como el nivel educativo y la composición de la familia. Esos criterios se definirán en la reglamentación del convenio, informaron a El País en el Ministerio de Vivienda.
También se acordó la posibilidad de revertir el monto del subsidio. La titular BHU, Ana Salveraglio, dijo a El País que con una periodicidad "no menor a los siete años" se volverá a aplicar el indicador de vulnerabilidad para analizar si se mantiene el subsidio. Su modificación o eliminación se hará siempre que la relación cuota/ingreso se mantenga dentro de los parámetros de elegibilidad del BHU.
Salveraglio señaló que el BHU tiene "una cantidad de gente" que tiene ahorros pero no dispone de ingresos mensuales suficientes para pagar el total de una cuota. Los subsidios cubren el 35% del valor de las cuotas de los créditos solicitados para aliviar los pagos que deben enfrentar las familias. Vivienda planea otorgar unos 2.000 subsidios por año.
En el BHU hay unas 12.000 cuentas abiertas en el sistema "Yo Ahorro". Estos ahorristas constituyen el público potencial del banco, que a partir de fines de este año va a empezar a solicitar créditos y seguramente una parte de ellos sea candidata a esta modalidad de subsidio.
OFERTA. La Agencia Nacional de Vivienda (ANV) firmó el lunes un contrato con la Corporación Nacional para el Desarrollo donde se constituyó el Fondo de Garantía de Desarrollos Inmobiliarios (Fogadi), cuyo fin es facilitar el financiamiento de los bancos para inversores con proyectos de vivienda social de entre 2 y 15 viviendas promovidos por el Ministerio.
El presidente de la ANV, Carlos Mendive, dijo a El País que el fondo mitiga el riesgo que asumen los bancos al otorgar préstamos para la construcción. El contrato crea un fideicomiso cuyo operador es la Corporación y controlado por ANV. El aporte inicial al patrimonio fiduciario será de US$ 5 millones provenientes del Fondo Nacional de Vivienda. Mendive estimó que así se podría cubrir el financiamiento de la construcción de entre 400 y 500 viviendas por año.
La cobertura es por un máximo de 50% sobre el monto que prestan los bancos al proyecto (que no suele superar el 80% del valor de construcción). El tope máximo de garantía se fijó en US$ 300.000 (y el mínimo en US$ 40.000). Por tanto, el proyecto máximo que cubriría el Fogadi sería de US$ 750.000.
Para que el Fogadi esté operativo habrá que esperar hasta mayo, ya que recién el 26 de abril será la licitación bajo el Sistema Nacional de Garantías.
Por ahora, de 28 proyectos de vivienda social aprobados por la Comisión, 19 son de hasta 15 viviendas y 10 ya cuentan con declaratoria promocional (si toman créditos bancarios podrán garantizarlos).