Con relación a la apertura del Nuevo Banco Comercial y la reapertura del Banco de Crédito el presidente del Banco Central del Uruguay, Julio de Brun, dijo que lo que pretende el Fondo Monetario Internacional (FMI) es que en el proceso "quede claro que se cumplen con las normas prudenciales en materia bancocentralista". El otro aspecto, en el que hay "perfecto acuerdo" es que no se pueden producir como consecuencia de la apertura efectos negativos para las finanzas públicas y para el resto del sistema financiero.
De Brun comentó que a los accionistas minoritarios del Banco de Crédito que impulsan la reapertura de la institución se les ha pedido, en los últimos seis meses, "siempre lo mismo", es decir, "los requisitos de liquidez y patrimoniales que cualquier banco de plaza tiene que cumplir para operar en la plaza financiera uruguaya".
La situación generada con este banco será analizada profundamente en la semana que comienza.
El viernes el ministro de Economía y Finanzas, Alejandro Atchugarry, reconoció que la consultora ING (que fue contratada por el accionista Saint George Limited para analizar la viabilidad de reabrir el Banco de Crédito) detectó que la misma es compleja. Atchugarry señaló que se pidió un esfuerzo adicional a todos los actores involucrados en las tratativas para llevarlas a buen puerto.
Saint George Limited ha mostrado preocupación por la demora en la reapertura que deteriora la calidad de la cartera de la institución suspendida.
ING ya advirtió, además, que calcula que la capitalización necesaria para que el banco vuelva a funcionar deberá ser superior en U$S 20 millones a lo originalmente previsto, con lo que debería rondar los U$S 170 millones.
El Banco de Crédito fue suspendido el pasado 4 de agosto y la última prórroga en su inhabilitación vence el próximo 28 de febrero.
Los ahorristas del banco, que accedieron a reprogramar y capitalizar sus depósitos, también han mostrado su preocupación por la tardanza en la reapertura.