La empresa tecnológica Urudata anunció la creación de Urudata AI Lab, un laboratorio de inteligencia artificial (IA) basado en infraestructura de nube privada que permitirá a organizaciones experimentar, desarrollar y ajustar modelos sin que los datos salgan del país.
Según explicó Ignacio Cattivelli, director de ingeniería de Urudata, el laboratorio busca responder a una necesidad creciente entre organizaciones que quieren incorporar IA, pero que enfrentan restricciones regulatorias o de confidencialidad. Esto incluye sectores como la salud, el sistema financiero o instituciones que trabajan con datos sensibles, donde la información no puede salir del territorio nacional.
“Muchas organizaciones necesitan empezar a utilizar soluciones de IA, pero con los resguardos necesarios sobre los datos que manejan. Tener una plataforma dentro del territorio permite que puedan aprovechar esos beneficios de forma segura y cumpliendo con el marco regulatorio”, señaló.
El laboratorio, además, se concibe como un espacio donde empresas, investigadores y estudiantes puedan desarrollar proyectos y validar soluciones antes de llevarlas a entornos productivos. En ese sentido, Urudata ya comenzó a trabajar en acuerdos con instituciones académicas para que proyectos de grado y posgrado puedan utilizar esta infraestructura.
La plataforma está construida sobre tecnología desarrollada en conjunto por Hewlett Packard Enterprise y Nvidia para desplegar entornos de IA en modalidad de nube privada.
Infraestructura especializada para entrenar y ajustar modelos
El laboratorio integra el stack completo de IA empresarial de Nvidia dentro de una solución certificada de nube privada. En términos prácticos, esto permite que los equipos técnicos creen entornos de trabajo para entrenar, ajustar o probar modelos con gran flexibilidad.
Pablo García, director de innovación de Urudata, explicó que se trata de una tecnología que todavía tiene una presencia limitada en la región. “Hay solamente cuatro soluciones de este tipo en Latinoamérica. Están pensadas para mercados mucho más grandes que Uruguay, pero decidimos hacer esta inversión porque creemos que este tipo de capacidades son necesarias para determinadas industrias”, afirmó.
La infraestructura permite aprovisionar entornos de trabajo de forma rápida, algo que facilita experimentar con distintos modelos, realizar pruebas y ajustar parámetros técnicos para mejorar el desempeño de las soluciones.
Según García, este tipo de plataformas también permite realizar procesos avanzados de ajuste de modelos, como el fine tuning, y optimizar los entornos de ejecución, algo que en muchas soluciones de nube pública suele estar más estandarizado.
Datos sensibles, latencia y soberanía digital
Uno de los principales desafíos que busca resolver el laboratorio es el tratamiento de datos sensibles que muchas organizaciones no pueden enviar a plataformas de nube internacionales. “Es muy difícil anonimizar una historia clínica o un análisis de ADN. Ese proceso muchas veces termina afectando la calidad de los modelos que se pueden desarrollar”, explicó García.
Además de la confidencialidad de los datos, existe otro factor técnico relevante, la latencia. En algunas aplicaciones industriales, los sistemas de IA deben responder en milisegundos. “Por ejemplo, si una cámara tiene que detener una máquina para evitar que un operario resulte herido, necesita tiempos de respuesta de decenas de milisegundos. Con servicios de nube ubicados en el exterior eso no es viable”, agregó.
Para Cattivelli, contar con una infraestructura local también permite a las organizaciones trabajar con IA en contextos donde existen restricciones regulatorias o requisitos estrictos de protección de datos. “Hay instituciones de salud, educativas o del sector público que manejan información que no puede salir del territorio nacional. Una plataforma de IA soberana permite acceder a estas tecnologías sin enfrentar esas limitaciones”, sostuvo.
Preparación para el ecosistema nacional de IA
El lanzamiento del laboratorio también se enmarca en el desarrollo de una futura infraestructura nacional de IA impulsada por Antel.
Según explicó García, el laboratorio permitirá que empresas, investigadores y organizaciones comiencen a desarrollar modelos y adquirir experiencia antes de que esa infraestructura esté operativa.
“Queremos que las organizaciones puedan preparar sus modelos, aprender a trabajar con esta tecnología y tener soluciones listas para escalar cuando la plataforma nacional esté disponible”, señaló.
Además del desarrollo tecnológico, la iniciativa busca contribuir a la formación de capital humano especializado en el país. Urudata prevé trabajar con universidades y organizaciones locales para explorar nuevas aplicaciones y fortalecer el ecosistema de innovación.
“Vamos a dedicar muchas horas de trabajo para colaborar con universidades y organizaciones nacionales. La IA aprende de los datos, y la soberanía sobre esos datos es un tema central en las regulaciones actuales”, concluyó García.
Por su parte, Cattivelli invitó a las organizaciones a explorar las posibilidades que abre esta infraestructura. “Invitamos a las empresas y organizaciones nacionales a construir junto con Urudata sus modelos de IA sobre una plataforma de vanguardia y con un equipo de investigación y desarrollo de primer nivel. El AI Lab es un gran paso en ese camino”, afirmó.