Una llegada que prioriza el momento
El desembarco del Toyota bZ4X en Uruguay fue una decisión calibrada, no con el objetivo de llegar primeros, sino de pisar fuerte, con cimientos y fundamento. El modelo, primer eléctrico de origen japonés disponible en el mercado local, fue presentado por Ayax el 23 de abril en Reducto Audiovisual Hub, en un evento que reunió a prensa, clientes e invitados especiales.
“Podríamos haber lanzado este auto antes, pero no era cuestión de llegar primero, sino de llegar bien”, señaló Lucca Curcio, director de Ayax, al enmarcar la decisión en la necesidad de contar con condiciones de madurez tecnológica, infraestructura y red comercial.
Esa lógica se alinea con una lectura más amplia del proceso de electrificación. Desde la compañía se entiende que la adopción no responde a una única tecnología ni a una transición lineal, sino a un esquema más amplio de soluciones coexistentes.
Una estrategia más allá del eléctrico
En esa línea, Alejandro Curcio, presidente de Ayax, planteó que la movilidad actual obliga a tomar decisiones en un momento en el que hay mucha oferta y aceleración tecnológica. “Cuando hablamos de movilidad, no hablamos solo de tecnología, hablamos de confianza. Es una decisión que involucra a las familias y a una inversión relevante”, afirmó.
El ejecutivo sostuvo que Toyota aborda este escenario con una estrategia basada en múltiples tecnologías, que combina distintas alternativas, desde híbridos hasta hidrógeno y eléctricos puros, en función de las realidades de cada mercado. “Es imposible imaginar un mundo con una única tecnología”, indicó, en referencia a un enfoque que también considera la matriz energética local, una de las más limpias de la región.
Producto, tecnología y posicionamiento
Desde el punto de vista técnico, el modelo se presenta con una autonomía de hasta 525 kilómetros (WLTP) y dos versiones: Limited 4x2, con 221 caballos de potencia, y Limited 4x4, que alcanza los 338 caballos.
Alfonso Bosch, gerente comercial de Ayax, destacó que el vehículo combina atributos tradicionales de la marca con el salto tecnológico que implica la electrificación. “Es un eléctrico de verdad, pero sigue siendo un Toyota. La confiabilidad sigue siendo central”, señaló.
Uno de los diferenciales del modelo está en la versión 4x4, que incorpora el sistema X-MODE para la gestión de la tracción. “Permite distribuir la fuerza entre las ruedas y transitar en condiciones donde una 4x2 no podría. No hay otra propuesta con estas características en el mercado local”, afirmó Bosch.
A nivel de batería, el vehículo utiliza un sistema de ion-litio de 73,11 kWh, desarrollado bajo tres ejes: eficiencia, durabilidad y seguridad. Según explicó el ejecutivo, admite carga rápida en corriente continua en aproximadamente 30 minutos y carga domiciliaria en poco más de tres horas, dependiendo de la instalación.
El equipamiento refuerza el posicionamiento en el segmento superior, con elementos como pantalla de 14 pulgadas, asistencias avanzadas a la conducción, ocho airbags, incluido uno delantero central, y soluciones orientadas al confort y la insonorización, con vidrios delanteros dobles.
El respaldo como diferencial
Más allá de las prestaciones, el eje discursivo del lanzamiento estuvo puesto en el respaldo. Ayax anunció una garantía de hasta 10 años, que cubre no solo los componentes mecánicos sino también los eléctricos, un aspecto que la compañía plantea como diferencial en el mercado local.
“Es el vehículo eléctrico con mayor garantía del mercado uruguayo. Lo hacemos porque tenemos experiencia con esta tecnología y sabemos cómo se comporta en el tiempo”, sostuvo Alejandro Curcio.
En esa misma línea, recordó que la empresa introdujo tecnologías electrificadas en el país en 2008 y que, según sus registros, no ha sido necesario reemplazar baterías por desgaste. “Eso nos permite incluso sostener el valor de reventa, algo clave en la decisión de compra”, añadió.
Bosch reforzó esa idea al señalar que “la confianza en el producto es lo que permite ofrecer este nivel de cobertura”, en referencia a un paquete que se canaliza a través del programa Ayax Value.
El modelo se comercializará a US$ 49.990 en su versión 4x2 y US$ 52.990 en la variante 4x4, niveles de precio que la compañía calificó como “disruptivos” para el segmento. Según Bosch, el posicionamiento responde también a un esfuerzo logístico y comercial que permitió acortar tiempos respecto a su lanzamiento internacional. “Estamos trayendo un vehículo a un mes y medio de su presentación global y con valores alineados a mercados como Europa, algo poco habitual”, explicó.
Una promesa en construcción
El cierre del evento puso el foco nuevamente en un concepto que atravesó las tres intervenciones: la confianza como activo central. “Cuando todo promete ser nuevo, la pregunta no es solo qué vas a comprar, sino en quién vas a confiar”, sintetizó Lucca Curcio, quien definió al modelo como “una promesa de calidad, de valor y de respaldo”.
En ese sentido, el bZ4X no se presentó únicamente como un nuevo integrante del portafolio de Toyota, sino como parte de una transición más amplia. “No es el final del recorrido, es un paso dentro de algo más grande”, afirmó.