PARIS | EFE
La mayoría de los vuelos entre París y Los Angeles previstos para ayer sufrieron "importantes retrasos" debido a los "controles exhaustivos" a los que fueron sometidos sus pasajeros, según fuentes aeroportuarias francesas.
Un vuelo de Air France despegó alrededor de una hora y media después de su hora prevista, al igual que el programado por la compañía Air Tahití Nui, que aseguró que sufrió retrasos de "entre dos horas y dos horas y media" desde que se decretó el refuerzo de los controles, el pasado martes.
Los vuelos de Air France entre las dos ciudades fueron suspendidos el martes y miércoles pasados por decisión del gobierno francés, a petición de Washington, por temor a posibles atentados en Estados Unidos.
CONTROLES. Desde esos días, entraron en vigor severas disposiciones de control. Todos los nombres de los pasajeros son trasmitidos por la Policía de Fronteras (PAF) a los servicios de información del Ministerio de Interior, que verifica los antecedentes de las personas que viajan a esos destinos.
Las disposiciones continuarán "hasta nueva orden", según las fuentes, para las cuales los retrasos son "normales" dado el "registro total de los equipajes y los pasajeros" de los vuelos en cuestión.
Añadieron que las medidas de seguridad están siendo aplicadas de forma particularmente rigurosa por orden del Gobierno a través de la Dirección General de Aviación Civil.
Los retrasos no están afectando, sin embargo, a los vuelos de la compañía estadounidense United Airlines, ya que éstos hacen escalas en diversas ciudades de EE.UU. antes de llegar a Los Angeles, según la aerolínea.
Air France reanudó el viernes su tráfico aéreo entre París y Los Angeles, interrumpido por las sospechas estadounidenses, que llevaron al primer ministro francés, Jean-Pierre Raffarin, a aplicar el principio de precaución y decretar la suspensión de los vuelos.
Sin embargo, tras verificar exhaustivamente las listas de pasajeros de los vuelos anulados e interrogar a varios de ellos, la Policía francesa no halló nada que permitiera verificar los temores de EE.UU.
Año Nuevo en la mira
WASHINGTON - Estados Unidos, apenas superada la tensión por un eventual ataque terrorista en Navidad, se prepara para pasar las celebraciones de fin de año en estado de alerta.
"Cada día que pasa me siento aliviado", declaró a la cadena de noticias CNN el secretario de Seguridad Interior, Tom Ridge, el hombre que desde Washington coordina las acciones de prevención.
Ridge advirtió que a pesar de que el panorama está tranquilo, "siempre estamos en el mismo nivel de riesgo", y que las celebraciones de Año Nuevo son ahora la pesadilla con la que convive junto con el FBI y la policía.
El Gobierno se concentra en la seguridad para la última noche del año, en particular en torno de la tradicional ceremonia en Times Square, donde se reúne un millón de personas a esperar la me- dianoche. ANSA