Política española

Voz joven para renovar a la derecha

Pablo Casado, de 37 años, descubierto por Aznar, elegido nuevo líder del Partido Popular.

Triunfador: Pablo Casado saluda a los miembros del Congreso del Partido Popular poco después de ser elegido nuevo líder. Foto: EFE
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Hace unos meses, cuando a Pablo Casado (Palencia, 1981) se le incluía en las especulaciones partidistas y periodísticas como aspirante a encabezar alguna de las listas para las elecciones locales o regionales de Madrid el próximo año, él mismo se afanaba en rebajar las expectativas con un dato: "Dentro de dos legislaturas yo tendré aún 45 años, dos menos que los que tiene ahora Soraya Sáenz de Santamaría". Era un modo de decir que aún le quedaban muchas cosas por ver, por aprender. Pero al mismo tiempo, la frase parecía insinuar que en sus planes sí entraba competir algún día por la presidencia del Partido Popular (PP) y del gobierno de España. Pero ese proyecto de futuro se precipitó tras decidirse a competir en las primarias y conseguir la victoria ante Sáenz de Santamaría, la candidata que apostaba por la continuidad con la herencia de Mariano Rajoy.

Casado, un joven diputado de 37 años, partidario de un giro a la derecha, se convirtió ayer sábado en el sucesor de Rajoy al frente del conservador PP, primera fuerza política española que hace siete semanas se vio expulsada del poder por los socialistas.

En una votación en la que estaban llamados a participar 3.082 compromisarios, Casado se impuso por 1.701 votos (57,2%) a Saénz de Santamaría, quien fue vicepresidenta del gobierno de Rajóy, que logró 1.250 votos (42%).

Casado ya no es aquel joven de encendidas soflamas antisocialistas y anticomunistas que creció en las estructuras de las Nuevas Generaciones de Madrid, protegido por la liberal Esperanza Aguirre, una de sus muchos mentores. Fue en aquellos mítines donde Casado destacó por su capacidad oratoria y donde descalificaba como asesino al Che Guevara, se mostraba contrario a llamar matrimonio a las uniones que no fueran entre un hombre y una mujer, ponía reparos a las políticas de género y a abrir la regulación del aborto, cuestionaba la memoria histórica y ponía especial énfasis en la unidad de España y en dudar de la descentralización autonómica.

Algunos de esos rasgos ideológicos han aflorado en esta campaña de las primarias. El dirigente del PP ha recuperado sus acusaciones de contra los dirigentes de izquierdas que "están todo el día con la fosa de no se quién".

Desde abajo.

Casado es de los políticos que dicen que hay que mirar más hacia adelante que al pasado, aunque también matice que respeta y admira a las víctimas del franquismo, como su abuelo, cuyo perfil en la Fundación Pablo Iglesias tuiteó para recordar que fue un médico republicano condenado a 30 años de cárcel en la dictadura. Hoy mismo, en su discurso ante los compromisarios, ha abogado por defender "sin complejos" medidas de corte abiertamente conservador en políticas que resume como de "vida y familia".

Todas aquellas proclamas juveniles encandilaron en su día al expresidente del gobierno José María Aznar, que le descubrió, apadrinó y le impulsó entre 2009 y 2011 como su jefe de gabinete por medio mundo para conocer a lideres como el británico Tony Blair o el presidente de Estados Unidos, George W. Bush. A Casado le sirvieron todas esas experiencias para foguearse y, sobre todo, tomar conciencia de que quería y podía hacer carrera en política.

Juntos: Soaraya Sáenz de Santamaría y Pablo Casado tras la elección. Foto: AFP
Juntos: Soaraya Sáenz de Santamaría y Pablo Casado tras la elección. Foto: AFP

El nuevo líder popular empezó de abajo, hace 15 años, haciendo un boletín de partido en los barrios de Madrid. Luego trabajó para gabinetes de consejerías madrileñas del equipo de Aguirre, especialmente con el exvicepresidente Alfredo Prada durante los atentados terroristas del 11-M de 2004.

Renueva.

Fue diputado autonómico, luego diputado nacional por Ávila y finalmente fue fichado por Rajoy para refrescar la imagen del PP y ejercer estos tres últimos años como su portavoz en el partido.

Rajoy intentaba frenar a la desesperada la sangría de votos causada por la corrupción, con figuras nuevas como Casado, de trato educado y exquisito, muy abierto y cercano a los medios de comunicación,

Casado no ha ocultado estos últimos años su buena opinión y relación con el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, un partido con el que se le ha mimetizado demasiado para algunos críticos en el PP y con el que pretende ensayar alguna estrategia de reconciliación, sin olvidar sus guiños a la formación derechista Vox.

En junio de 2009, contrajo matrimonio con Isabel Torres Orts, con la que ha tenido una hija y un hijo. El nacimiento en 2014 de su hijo Pablo, con solo 25 semanas de gestación y apenas 700 gramos de peso, le hizo pasar uno de sus peores momentos. El matrimonio estuvo cuatro meses pegado a la incubadora del hospital hasta que su hijo salió adelante. Esa dolorosa experiencia le ha servido ahora para ofrecer todo su apoyo a la pareja dirigente de Podemos, Pablo Iglesias e Irene Montero, que están viviendo un momento similar.

Abogado, economista, pero surgen dudas sobre uno de sus posgrados

Todo el curriculo de Pablo Casado parecía dibujado al milímetro para alcanzar la cima. Pero algunas líneas se han acabado torciendo. Es abogado, economista, habla bien inglés y francés, y en su plan de estudios incluyó varios másters y su cualidad de investigador en la John Hopkins University y de profesor visitante de la Universidad de Georgetown. Pero, indagaciones periodísticas han provocado la apertura de investigaciones universitarias y judiciales han puesto en cuestión el nivel de estos estudios y cómo fueron terminados, con numerosas convalidaciones y facilidades. El Juzgado de Instrucción número 51 de Madrid tiene abierta una pieza separada del caso Cifuentes para investigar si hubo irregularidades en el máster de Derecho Autonómico y Local que cursó Casado en la Universidad Rey Juan Carlos en 2008. Esa pieza en los juzgados cobra hoy una importancia política capital.

En 1999 comenzó Derecho en el ICADE (un centro privado de la Universidad Pontificia de Comilas), pero luego, alegando incompatibilidad de horarios con la política, se matriculó en el Centro de Enseñaza Cardenal Cisneros, gestionado por una fundación de la Comunidad de Madrid y adscrito a la Universidad Complutense. Obtuvo la licenciatura en septiembre de 2007 y ese año se colegió como abogado. Entre 2008 y 2009 cursó el polémico grado en Derecho Autonómico y Local en la Universidad Rey Juan Carlos sin ir a clase y casi sin presentar documentos. Se defendió alegando: "Hice lo que me pidieron".

LA VISIÓN POLÍTICA

Plantea el combate a la secesión

Pablo Casado, nuevo líder de la derecha de España, quien se fogueó como responsable de Comunicación del Partido Popular desde 2015, promete ahora devolver la ilusión a un partido golpeado desde hace tiempo por una cascada de escándalos de corrupción, una carga que suscitó la moción de censura con la que el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) hizo salir de la presidencia del gobierno a Mariano Rajoy, el pasado 1 de junio. Su elección supone un relevo generacional para un partido que, no obstante, tiene en los jubilados una importante fuente de votos.

Casado tiene un año menos que Albert Rivera, líder de Ciudadanos —fuerza política surgida en Cataluña, pero ahora de alcance nacional y con posibilidades de llegar al gobierno— y un gran rival en el centro-derecha, que en los últimos años le quitó al PP muchos de los tres millones de votos que este partido perdió entre 2011, cuando Rajoy ganó con mayoría absoluta, y las últimas elecciones, en 2016.

Casado defiende una mano política dura contra el secesionismo de Cataluña, al que pide "combatir sin ningún tipo de complejo", y defiende la unidad de España. "El diálogo no cabe con quien quiere romper la legalidad", afirma Casado, que plantea recuperar en el Código Penal el delito de convocatoria ilegal de referéndum.

En temas de sociedad, fustiga el proyecto del gobierno socialista de despenalizar la eutanasia, calificó de demagogia su apertura a la acogida de migrantes en el Mediterráneo y defendió el retorno a una ley del aborto de los años 80, más restrictiva que la actual.

Igualmente, y aun siendo nieto de un perseguido del franquismo, reiteró su oposición al proyecto del gobierno del socialista Pedro Sánchez de exhumar los restos del dictador Francisco Franco del mausoleo donde se le rinde homenaje, cerca de Madrid. "No ganaría un euro en desenterrar a Franco ni gastaría un euro en volver a enterrarlo", sostiene.

En lo económico, Casado se mantiene fiel al tradicional ideario liberal del partido, abogando por reducir el impuesto a la renta y el de sociedad, así como eliminar el de patrimonio.

En las relaciones internacionales, pide no seguir la tendencia al proteccionismo observada en Estados Unidos y algunos partidos de derecha europeos. FUENTE: AFP

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