BAGDAD | ANSA
A 100 días de la caída de Bagdad y a 35 años de la llegada al poder del partido socialista Baath, el derrocado presidente iraquí, Saddam Hussein, reapareció ayer en escena y convocó mediante una grabación a la "guerra santa" contra las tropas de ocupación estadounidenses y británicas.
El mensaje se difundió luego de que el general John Abiazid, comandante de las operaciones en Irak, admitió que la resistencia iraquí emplea una táctica de "guerra de guerrillas".
En una grabación difundida por las cadenas árabes Al Arabiya y Al Yazeera, Hussein afirmó que "La única solución es resistir a la ocupación por medio de la jihad (guerra santa), para derrotarlos y echarlos de Irak".
El mensaje definió como "siervos de los extranjeros" a los miembros del nuevo Consejo de Gobierno iraquí, designado el domingo con acuerdo del régimen de ocupación y en el que no participa por estar proscripto el partido Baath.
Los que colaboren con los ocupantes "serán juzgados por Dios", advirtió Hussein.
La voz grabada dijo que las acusaciones contra su gobierno sobre la posesión de armas de destrucción masiva, esgrimidas por Estados Unidos y Gran Brataña para justificar la guerra iniciada el 20 de marzo pasado, "carecen de fundamento".
ACUSACIONES. "Los ocupantes revelaron sus verdaderas intenciones de ocupar y dividir Irak. Todas sus acusaciones carecían de fundamento", destacó el mensaje, el tercero en tres semanas que se difunde por las grandes cadenas televisivas de lengua árabe.
"Sí, es la voz de Saddam", confirmó el ex embajador iraquí ante la ONU, Mohammed Aldouri, en declaraciones a Al Arabiya.
Desde Washington, fuentes de inteligencia informaron que la CIA está analizando la veracidad de la grabación.
En otro tramo de su mensaje y en un intento por reconquistar la confianza en la base de sus militantes musulmanes sunnitas, el ex presidente elogió a las poblaciones de la ciudad de Falluja y de la provincia de Anbar, en el oeste de Bagdad, donde se registran los principales focos de resistencia.
"Falluja es una perla y Anbar una espada. Nos acordaremos de ustedes en el futuro si Dios quiere", afirmó.
Para el ex embajador Al Douri, quien ahora vive en Emiratos Arabes Unidos, Saddam es "un hombre privado de su voluntad que busca influenciar en la actualidad política. No creo que el mensaje pueda influir significativamente porque no hicieron falta sus declaraciones para dar inicio a la resistencia".
La difusión del mensaje de Saddam coincidió con el aniversario de la toma del poder del Partido Baath, entre el 17 y 20 de julio de 1968 y una polémica en Estados Unidos porque el Pentágono anunció que sólo comenzará en setiembre a analizar si retornan los soldados apostados en Irak.
DELEGACION. En el plano doméstico, una delegación del flamante Consejo de Gobierno provisorio de Irak partió ayer desde Bagdad a Nueva York donde el 22 de julio participará de una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU.
De la delegación forman parte el millonario Ahmed Chalabi, Adnan Pachachi, los líderes kurdos Massud Barzani y Jalal Talabani.
En el mundo árabe se abrió una polémica por la seguridad en Irak —que ya costó la vida de 148 soldados por fuego enemigo— luego de que el miércoles la resistencia iraquí lanzó un misil tierra aire Stinger que no dio en el blanco contra un avión Hércules C-130 estadounidense que aterrizaba en el aeropuerto de Bagdad.
Las compañías aéreas British Airways y la alemana Lufthansa habían planificado iniciar vuelos a la capital iraquí, pero el ataque con misiles abrió nuevos interrogantes.
Líder chiíta critica lossabotajes
BAGDAD El imán chiíta Mohamed Bahr Al-Ulum, miembro del Consejo de gobierno transitorio de Irak, estimó ayer que los ataques contra las tropas norteamericanas en ese país perjudican aún más a los iraquíes.
"En el fondo, esas operaciones perjudican a los norteamericanos, pero todavía más a los iraquíes", declaró Bahr Al-Ulum, citado por el diario iraquí Al-Zamán.
"¿A quién beneficia el sabotaje de la red eléctrica, los gasoductos y los acueductos (en Irak)?", se preguntó el Imán, respondiendo que "todo esto perjudica claramente al pueblo iraquí".
"Como iraquíes, estamos interesados en eliminar el régimen de Saddam, amoral y degenerado, y cooperamos (con Estados Unidos) para terminar con ese poder tras haber sido decepcionados por los países (árabes) vecinos y europeos", continuó Bahr Al-Ulum.
"Una vez restablecido el orden, les diremos (a los norteamericanos) que los iraquíes están en condiciones de administrar sus propios asuntos y les pediremos que abandonen el país", concluyó el religioso. AFP