SAN PABLO O GLOBO/GDA Y AGENCIAS
Quienes fueron testigos de cómo el avión de Tam se incrustó contra un edificio, vieron escenas apocalípticas difíciles de describir. Los familiares de las víctimas están hundidos en la desesperación.
El médico Douglas Ferrari, fue uno de los primeros en llegar al local de Tam lindero al aeropuerto de Congonhas -el más utilizado del país y reservado para vuelos internos- con los equipos de socorro. Aún no se sobreponía de la impresión. "Vi unos 25 cuerpos carbonizados en los alrededores del avión y una pareja muerta adentro de un auto. Fue terrible, muchas personas saltaban por las ventanas del edificio impactado".
Quien ya estaba en el lugar era Elias Rodrigues de Jesús, un trabajador de Tam. El no encontrarse en su oficina le salvó la vida. "Estaba caminando en la avenida y veo que un avión pasa delante mío. Escuché un ruido muy fuerte que no se cómo describir. Enseguida, una bola de fuego cubrió el cielo".
El taxista Uziel da Silva estaba transitando el martes por la avenida Washington Luis cuando pasó el incidente. A las 18.50 es hora pico. "Por poco el avión no se me metió adentro del auto. Sentí a Dios de mi lado, fue algo de otro mundo. Ni bien vi que el aparato se me venía encima, puse primera y salí chirriando. Si no lo hubiera hecho, hoy no contaría el cuento".
Los relatos, más sensitivos que descriptivos, son muy similares. Hablan de un instante que pareció eterno, de una bola de fuego que iluminó el cielo, de humo, gritos y escombros por doquier, y de impotencia.
El periodista Joel Leite tuvo que llegar al incendio por ra-zones profesionales. "El sentimiento de todos los que estábamos ahí era que había cientos de personas muriendo, y que no podíamos hacer nada para salvarlos", contó.
familia. Tensión, angustia, desesperación y, en la minoría de los casos, resignación. Esta era la sensación entre los familiares de quienes viajaban en el vuelo de Tam tanto en Congonhas como en el aeropuerto Salgado Filho de Porto Alegre, de donde partió el Airbus 320.
Laura Buzanelli no cree todavía lo ocurrido. Hacía unas horas, su hijo Claudemir la había llamado desde Porto Alegre para avisarle que ya estaba en el avión. "Estoy llamándolo todo el tiempo y lo único que consigo es la voz del contestador" del celular, dijo llorando.
Los familiares se quejaron que tuvieron que esperar horas para que la empresa les diera información. Muchos incluso la emprendieron contra sus oficinas, que debieron ser acordonadas por guardia policial.
"¡Ustedes están jugando con las vidas, las de los pasajeros y las nuestras que estamos sufriendo!", gritaba desencajada una joven a los empleados de la compañía en Congonhas. Tam ofreció un servicio de asistencia a los familiares, pero no logró calmar la ansiedad.
Marcos Dantas seguía buscando ayer a su hermano Fernando. No era pasajero, pero trabajaba como vendedor ambulante en la zona del aeropuerto, cerca del local de Tam incendiado. Desde la tarde del martes no se sabe nada de él. "Le pregunto a Defensa Civil si su nombre figura entre los heridos y nadie me dice nada. El último lugar a donde voy a ir es a la morgue", dijo.
Tres días de luto nacional
Luto. El presidente Lula decretó tres días de luto oficial y canceló los viajes que tenía previsto para esta semana.
Uruguay. El 6% de los movimientos diarios desde el Aeropuerto de Carrasco, despegues o arribos, están vinculados a Brasil. Al ser un aeropuerto interno, Congonhas no suele ser una escala para los vuelos desde o hacia Uruguay, a menos que sea una alternativa cuando el aeropuerto paulista internacional de Guarulhos no pueda operar.
Antecedentes. Contando el del martes, ya han ocurrido diez accidentes aéreos de gran magnitud en Brasil desde 1960. Hasta el de Tam, el peor había sido en septiembre de 2006. En menos de diez meses, en siniestros aeronáuticos murieron al menos 344 personas en el país norteño. En la historia de la aviación civil, la tragedia más mortífera costó 583 vidas humanas y fue cuando chocaron dos Boeing 747 en las Islas Canarias, el 27 de marzo de 1977.
Solidaridad. De todas partes del mundo llegaron mensajes de condolencias: Estados Unidos, Alemania, Francia, España, México, Venezuela, Chile, Argentina y Vaticano.