EL MERCURIO/GDA
Estados Unidos tiene la mayor población carcelaria de todo el mundo, con uno de cada 100 de sus habitantes adultos tras las rejas, y los negros son el grupo racial con mayor presencia en las cárceles, según el informe anual entregado por el Departamento de Justicia. Según expertos, el hecho se explicaría, entre otros factores, por el mayor nivel de crímenes violentos y las condenas más severas en comparación con otros países.
El reporte indicó que al 31 de diciembre de 2007, 7,3 millones de estadounidenses estaban cumpliendo alguna sentencia judicial, poco más del 3% de su población adulta. De ellos, cerca del 70% cumplía con algún tipo de libertad condicional.
Los restantes 2,3 millones están en la cárcel, donde los afroamericanos son mayoría: la tasa de encarcelamiento de los hombres negros fue 6,5 veces superior a la de los hombres blancos, y 2,5 veces más alta que la de los hispanos, según la agencia EFE.
Estadísticas. La cifra de prisioneros es la más alta del mundo. Según un reporte del Centro Internacional de Estudios Carcelarios del King`s College de Londres publicado en abril de este año, el país que lo sigue es China, que tiene 1,6 millones de personas en la cárcel, pero con una población que cuadruplica a la estadounidense.
El país también lidera las estadísticas de apresados por habitantes. El King`s College indicó que, con 762 convictos por cada 100 mil personas, Estados Unidos supera a Rusia, su más cercano perseguidor, con 628 presos por cada 100 mil habitantes. El promedio mundial es de casi 125 convictos por cada 100 mil personas.
Con este panorama, EE.UU. tiene alrededor de un cuarto de los presos a nivel mundial, pese a que su población es menos del 5% del total del planeta. Según el diario The New York Times, varios factores influyen en esta situación, de los cuales el principal sería la dureza del sistema judicial.
Sus habitantes van presos por delitos que en otros países no son motivo de una condena a la cárcel, como emitir cheques sin fondos o consumir drogas. Y los tiempos que deben cumplir en prisión son más altos: quienes roban una casa pasan un promedio de 16 meses tras las rejas, comparado con siete meses en Inglaterra y cinco meses en Canadá.
Otro elemento a considerar es el elevado índice de delitos violentos que llegan a las cortes, en parte por la facilidad para acceder a armas de fuego.