Oswaldo Payá (51), ingeniero de telecomunicaciones, es el promotor del Proyecto Varela, una iniciativa pacífica que hace un año recogió más de 11.000 firmas (la cifra establecida en la Constitución cubana) para convocar un referéndum con el objeto de restablecer los derechos y libertades que el régimen de Fidel Castro ha negado durante cuatro décadas a la sociedad.
Católico y opositor desde siempre a la dictadura castrista, su figura comenzó a cobrar notoriedad después de la histórica visita que realizó a la isla el papa Juan Pablo II, que abrió un espacio a la disidencia.
El año pasado fue distinguido con el Premio Sajarov por la Unión Europea. Le autorizaron a viajar para recibir el galardón en Estrasburgo, Francia.
En ese viaje le recibió Vaclav Havel, ex presidente de la Republica Checa, y el papa Juan Pablo II le concedió una audiencia en El Vaticano. Ningún opositor cubano había volado tan alto con Castro en el poder.
"He elegido esta opción y este compromiso total desde mi fe", dice. "No eludo la responsabilidad. Hasta mi familia está metida en el Proyecto Varela y pagan un alto precio cada día".