AFP, EFE
Una “implosión catastrófica”, la rotura y hundimiento provocados por la mayor presión del exterior. Esta fue la causa de la muerte de los cinco ocupantes del sumergible Titán, que habían desaparecido el domingo cuando se dirigían a explorar el transatlántico Titanic, hundido en 1912 en el Atlántico Norte.
“Los restos son consistentes con una catastrófica pérdida de presión de la cámara” del Titán, cuya comunicación se perdió el domingo, menos de dos horas después de haber iniciado la inmersión turística las cinco personas a bordo hacia los restos del Titanic, anunció el contraalmirante del servicio de Guardacostas estadounidense John Mauger.
A bordo viajaban el millonario británico Hamish Harding, presidente de la compañía Action Aviation; el paquistaní Shahzada Dawood, vicepresidente de Engro, y su hijo Suleman -ambos también con nacionalidad británica-; el experto buceador francés Paul-Henri Nargeolet; y Stockton Rush, director general de OceanGate Expeditions, la compañía que fabricó y operaba el sumergible, y que cobraba 250.000 dólares por turista.
“Estos hombres eran verdaderos exploradores que compartían un marcado espíritu aventurero y una profunda pasión por explorar y proteger los océanos del mundo”, dijo en un comunicado OceanGate.
En la mañana de ayer jueves, un ROV, un vehículo de control remoto, encontró “un campo de restos” esparcidos a menos de medio kilómetro del Titanic, entre ellos la cola del sumergible, explicó Mauger.
A ellos se suman otras cuatro grandes piezas que confirman la “implosión catastrófica” del sumergible, de 6,5 metros de eslora, pese a que ninguna de las boyas sonares presentes en el agua casi de manera constante había detectado nada especial.
Quizá por ello, los rescatistas se mantenían confiados hasta último momento de que podrían hallar a los pasajeros con vida pese a que se habían agotado las 96 horas de oxígeno de emergencia de que disponía el sumergible.
Qué pasó bajo la superficie del mar
Una “implosión catastrófica”, como la que se cree que destruyó el sumergible Titán, se produjo debido a la aplastante presión del agua en el fondo del océano.
Los restos del Titanic descansan en el lecho marino del Atlántico Norte a unos 3.800 metros de profundidad.
A nivel del mar, la presión atmosférica es de aproximadamente de un bar, nivel conocido como una atmósfera. A la profundidad a la que se encuentra el transatlántico, la presión del agua multiplica por 400 los valores de la superficie marina. A modo de comparación, la mordedura de un gran tiburón blanco ejerce una fuerza de casi 275 bares, según Scientific American.
En una implosión causada por un defecto en el casco o por cualquier otro motivo, el sumergible se derrumbaría sobre sí mismo en milisegundos, aplastado por la inmensa presión del agua.
La muerte sería prácticamente instantánea para los ocupantes.
El Titan, construido por la empresa OceanGate Inc. de Everett, Washington, estaba diseñado para soportar la presión extrema del agua a la profundidad del Titanic y ya había realizado inmersiones anteriores hasta el transatlántico.
Pero se habían planteado algunas dudas sobre su seguridad, sobre todo en una demanda que involucraba al ex director de operaciones marinas de OceanGate, David Lochridge, quien fue despedido en 2018 después de advertir sobre el casco de fibra de carbono “experimental” del Titán.
Lochridge mencionó en una demanda judicial el “diseño experimental y no probado” del sumergible.
Según Lochridge, un ojo de buey de la parte delantera del aparato fue concebido para resistir la presión a 1.300 metros de profundidad y no a 4.000 metros.
Roderick Smith, profesor de ingeniería del Imperial College de Londres, dijo que el accidente probablemente se debió a un “fallo del casco de presión”, pero será necesario recuperar los restos para llevar a cabo una investigación completa. E incluso con ese material puede resultar difícil precisar la causa.
“La violencia de la implosión significa que puede ser muy difícil determinar la secuencia de los acontecimientos”, explicó.
El millonario británico Hamish Harding, de 58 años, era director general de la empresa de venta de jets privados Action Aviation, fundada en 2004. Licenciado en Ciencias Naturales e Ingeniería Química por la Universidad de Cambridge, Harding había viajado al espacio hace un año a bordo del cohete New Shepard de Blue Origin.
El francés Paul-Henri Nargeolet, de 77 años, especialista en buceo y arqueólogo marítimo.
Shahzada Dawood, empresario paquistaní de 48 años y su hijo Suleman Dawood, de 19.
La quinta persona a bordo era Stockton Rush, el director estadounidense de OceanGate Expeditions, organizadora del viaje.
Qué sigue a partir de ahora
“Existen muchos interrogantes sobre cómo, por qué y cuándo ocurrió” el accidente del sumergible, dijo Mauger, el comandante de Guardacostas de Estados Unidos, que señaló que las investigaciones prosiguen.
Pese a que ya no hay esperanzas de encontrarlos con vida, las labores de recuperación de restos del aparato también van a continuar.
En un tiempo récord, los rescatistas pusieron en pie una compleja operación en la que participaron barcos y aviones de varios países, entre ellos Canadá, Estados Unidos, Francia, así como de empresas privadas, y vehículos de control remoto (ROV).
La detección de ruidos bajo el agua en la zona de búsqueda el martes por la noche y miércoles por la mañana reavivó la esperanza de encontrar al sumergible y centró la búsqueda.
Sumergirse en las profundidades del mar es una "experiencia aterradora"
Tom Zaller, director ejecutivo de la compañía que organiza una exposición sobre el Titanic, contó a la AFP su experiencia hace 23 años en una inmersión similar a los restos del naufragio más famoso de la historia.
“A medida que bajas más y más, se vuelve más oscuro”, y más “frío”. Tras ver el vídeo que grabó de sí mismo en las profundidades marinas, Zaller vio que “estaba completamente aterrorizado”.
“Estuve en ese sumergible por doce horas con todo marchando de acuerdo al plan”, comentó, pero “no me puedo ni imaginar” lo que es estar varios días encerrado en un habitáculo donde no hay espacio para moverse, ni para ir al baño.
Surrealista: similitudes entre el hundimiento del Titanic y del Titán
James Cameron, director de la película Titanic y experimentado explorador de las profundidades del mar, dijo que fueron ignoradas muchas advertencias sobre la seguridad del sumergible.
Cameron dijo que la pequeña embarcación había causado amplia preocupación en la comunidad de exploración oceánica, y señaló las similitudes entre la tragedia y el hundimiento en 1912 del Titanic que dejó unos 1.500 fallecidos.
“Estoy impresionado por la similitud entre el desastre del Titanic, cuyo capitán fue advertido varias veces sobre el hielo frente al barco, y aun así aceleró a toda máquina hacia un campo de hielo en una noche sin luna, y en consecuencia mucha gente murió”, dijo en entrevista con ABC News.
“Y que una tragedia muy similar, en la que no se hizo caso de las advertencias, tenga lugar exactamente en el mismo lugar, con todo el buceo que se está realizando en todo el mundo, creo que es simplemente asombroso. Es realmente un poco surreal”, añadió.
Cameron, quien en 2012 se convirtió en la primera persona en bajar al punto más profundo del océano, en un submarino diseñado por él, subrayó que el riesgo de implosión por la presión estaba siempre “primero y principalmente” en la mente de los ingenieros.
“Es la pesadilla con la que todos hemos vivido” en este campo de exploración, indicó.
El director visitó el Titanic mientras dirigía su épica película de 1997, protagonizada por Leonardo DiCaprio y Kate Winslet, y que ganó 11 Óscar. “Conozco el naufragio muy bien. De hecho, según mis cálculos pasé más tiempo en el barco que su capitán en la época”, dijo.
Submarino nuclear
El 12 de agosto de 2000, el submarino nuclear Kursk, considerado la joya de la Flota del Norte rusa, sufrió fallos técnicos durante unas maniobras y quedó en el fondo del Ártico con 118 tripulantes a bordo.
Submarino chino
El 2 de mayo de 2003 se registró uno de los peores desastres navales de China. Los 70 tripulantes fallecieron tras un accidente mecánico del “submarino 316”, cerca de las islas Neichangshan.
K-125 NERPA
El 8 noviembre 2008, al menos 20 muertos en un accidente del submarino ruso K-152 Nerpa, por un error humano durante sus pruebas de navegación.
Submarino indio
El 18 de agosto de 2013, 18 marineros fallecieron en una explosión en el submarino INS Sindhurakshak. En diciembre de 2014, un tribunal de instrucción naval llegó a la conclusión preliminar de que un error humano como resultado de la fatiga de la tripulación provocó la tragedia.
ARA San Juan
El 15 de noviembre de 2017 se perdió el contacto con el submarino de la Armada argentina ARA San Juan, con 44 tripulantes a bordo, a unos 430 kilómetros de la costa de la península Valdés. Los restos fueron localizados justo un año después de hundirse a 907 metros de profundidad y a 500 kilómetros de la costa argentina.
Submarino indonesio
El 21 de abril de 2021, los 53 tripulantes del submarino indonesio KRI Nanggala-402, perdieron la vida durante unas maniobras entre las islas de Bali y Java. Tres días después se dio oficialmente por hundido y se localizó partida en tres partes a 850 metros de profundidad.
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