Una guerra que no había terminado

Dos veteranos japoneses que vivieron años en la isla filipina de Mindanao, aseguran ser soldados del Ejército Imperial nipón que se quedaron en esa selva, al parecer ignorando que fueron derrotados en 1945.

Se trataría de veteranos de la 30 División del Ejército Imperial —bautizado "División Pantera"—, según los medios japoneses, que incluso divulgaron sus nombres: Yoshio Yamakawa, de 87 años, y Tsuzuki Nakauchi, de 85. Hasta ahora se consideraba que habían muerto en combate.

Los ex combatientes fueron descubiertos por un ciudadano japonés que investiga los restos de los soldados muertos durante el conflicto mundial.

Hasta estos últimos días los veteranos estaban viviendo en pleno corazón de las montañanas que rodean el puerto de General Santos en Mindanao, una zona controlada por la guerrilla musulmana, según los medios nipones.

Por ahora se desconoce si los veteranos están al tanto de la rendición de Japón el 15 de agosto de 1945.

Según un responsable de una federación de veteranos combatientes nipones que cita contactos con Mindanao, los viejos soldados desearían regresar a Japón pero temen ser llevados ante una corte marcial y fusilados por deserción, una hipótesis prácticamente descartada porque ya no existe el Ejército Imperial que integraban entonces.

Cerca de 80% de los soldados japoneses de la "División Pantera" fueron asesinados o señalados como desaparecidos luego de los sangrientos combates con el ejército de Estados Unidos.

Japón atacó las Filipinas, entonces colonia estadounidense, solo unas horas después de los ataques a la base de Pearl Harbour en diciembre de 1941.

Como en otras partes de Asia, la ocupación de Filipinas por el ejército nipón fue brutal y muy cruel. Cerca de un millón de filipinos habría muerto a manos de los soldados nipones, y las mujeres sobrevivientes fueron obligadas a trabajar como esclavas sexuales.

En marzo de 1974, los japoneses vieron aparecer de las selva filipina de Lubang a un ex oficial de los servicios de inteligencia del Ejército Imperial, Hiroo Onoda, quien ignoraba del todo la derrota japonesa. Después de haber sido repatriado, Hiroo Onoda, hoy de 83 años, emigró a Brasil en 1975. Otro soldado de esta guerra, Shichi Yokoi, fue descubierto en 1972 en Guam, pero él tampoco se había enterado que la guerra por la cual se atrincheró en la selva para estar a salvo de sus enemigos había terminado hacía décadas.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar