TIROTEO EN HANAU

Ultraderecha alemana, la “máxima amenaza” para el gobierno

El ministro del Interior, el conservador Horst Seehofer, calificó al terrorismo ultraderechista como la “máxima amenaza” que enfrenta Alemania.

Alemania sigue conmovida por los tiroteos del miércoles que dejaron nueve muertos. Foto: AFP
Alemania sigue conmovida por los tiroteos del miércoles que dejaron nueve muertos. Foto: AFP

El gobierno alemán, aún conmocionado por el atentado racista del miércoles en la ciudad de Hanau, aumentó la vigilancia policial en lugares sensibles para enfrentar la creciente amenaza de la extrema derecha.

La manifestación en memoria de las nueve víctimas del doble tiroteo de Hanau, el jueves por la noche en unas cincuenta ciudades alemanas, dio lugar a una polémica sobre las armas, la protección de las minorías y el rol del partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD).

El país ha sufrido tres atentados racistas y antisemitas en nueve meses, desde el asesinato de un representante electo proinmigrantes a la matanza de Hanau, pasando por el ataque contra la sinagoga de Halle en plena festividad del Yom Kipur en octubre pasado.

Al igual que la comunidad judía tras ese atentado, asociaciones musulmanas expresaron su consternación, considerándose “abandonadas”.

“Los dirigentes políticos no solo minimizan el problema, sino que también siguen guardando silencio sobre la islamofobia en el país”, afirmó Zekeriya Altug, portavoz del Consejo de Coordinación de los Musulmanes en Alemania.

Policía trabaja en la escena del tiroteo en Hanau. Foto: AFP
Policía trabaja en la escena del tiroteo en Hanau. Foto: AFP

El gobierno anunció que la seguridad se reforzará en los “lugares sensibles”, en particular las inmediaciones de mezquitas, aeropuertos y fronteras.

Angela Merkel ya había endurecido las leyes y la seguridad en los últimos meses, en especial imponiendo a las redes sociales que señalen los contenidos de odio o protegiendo mejor a los representantes electos y activistas.

Pero no logra frenar las amenazas, especialmente la que representan individuos solitarios, desconocidos para la policía y armados legalmente, y que actúan repentinamente, como el atacante de Hanau.

Estos “lobos solitarios”, que se radicalizan en internet, son “bombas de relojería que debemos combatir con todos los medios que el Estado constitucional nos ofrece”, dijo la ministra de Justicia, Christine Lambrecht.

“Lo que ya se hace en el ámbito del yihadismo” sobre vigilancia en internet, debe “llevarse también al del extremismo de derechas”, aboga Peter Neuman, especialista en terrorismo del King’s College de Londres, en el diario Die Welt.

El drama de Hanau reviste una dimensión política en un país marcado por el auge desde 2013 del partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD), presente desde hace dos años en el Parlamento.

Este partido, abiertamente xenófoba y cuyos dirigentes critican el arrepentimiento alemán sobre el nazismo, debería estar “bajo vigilancia” de los servicios de inteligencia, reclama Lars Klingbeil, secretario general del partido socialdemócrata SPD.

El ministro del Interior, el conservador Horst Seehofer, calificó al terrorismo ultraderechista como la “máxima amenaza”, en un claro viraje con respecto a los inicios de su mandato, en 2018, cuando se centró en el peligro de un ataque islamista.

“La ultraderecha es la máxima amenaza que tenemos en Alemania”, afirmó Seehofer en rueda de prensa.

El jefe del Ejecutivo de Renania del Norte-Westfalia, el cristanodemócrata Armin Laschet, recuperó con fortuna una frase pronunciada originalmente durante la República de Weimar, en el período de entreguerras, unos años en los que se multiplicaron los atentados ultraderechistas.

“El enemigo está a la derecha”, dijo Laschet en una tertulia televisiva, repitiendo la cita del canciller alemán Joseph Wirth, cuando el 25 de julio de 1922 fue asesinado su ministro de Exteriores, Walther Rathenau.

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