DAMASCO | AP Y ANSA
La Unión Europea anunció ayer que le está imponiendo un embargo de armas a Siria, cuyo gobierno está aplicando una letal campaña represiva contra los manifestantes que piden la inmediata renuncia del régimen de Bahar Asad.
En una declaración emitida la noche de ayer, la Unión agregó que le prohibió a 13 funcionarios del gobierno sirio viajar a cualquiera de las 27 naciones del bloque europeo y que congeló los activos de esos funcionarios.
El comunicado también precisó que la UE imponía prohibiciones al envío a Siria de "armas y equipos que pudieran utilizarse para la represión interna".
Los enviados de la UE recomendaron las acciones el viernes, pero se requería que todos los gobiernos miembros del bloque dieran su aprobación formal, una decisión que no se tomó sino hasta ayer.
El régimen de Asad parece decidido a aplastar el levantamiento, tanto por la fuerza como mediante la intimidación. Grupos defensores de los derechos humanos dicen que casi 500 civiles murieron desde el inicio de la represión.
Ayer, las fuerzas de seguridad lanzaron una campaña amplia de arrestos en varias regiones, mientras el ejército sigue ocupando y cercando tres centros que desde hace días carecen de agua, luz y servicios telefónicos, con el objetivo de evitar manifestaciones, según el según el Observatorio Nacional de Defensa de los Derechos Humanos (ONDUS).
La entidad dijo en un comunicado que las fuerzas de seguridad arrestaron a cientos de personas en Homs, al norte de Damasco en otras ciudades.