Washington | El EE.UU. de Barack Obama, que unió a gran parte del mundo en apoyo al nuevo presidente, suscitó la misma unidad, ahora en negativo, con los planes del Congreso de introducir una cláusula a favor del "Compre americano" en el plan de Obama para estimular la economía.
La UE se propone denunciar a Washington ante la Organización Mundial de Comercio si no rectifica en su proteccionismo. La Comisión Europea, Canadá y la patronal europea del sector siderúrgico saltaron como un resorte al conocer los detalles del plan de estímulo económico de US$ 888.000 millones. Las disposiciones establecen la condición de que para beneficiarse del apoyo de los contribuyentes las obras públicas deberán utilizar acero fabricado en EE.UU. El plan que está ahora en el Senado establece que cualquier producto manufacturado adquirido con cargo al plan de obras públicas debe ser "made in USA".
Bruselas mantiene que si tales provisiones son aprobadas se estará violando el Acuerdo sobre Concursos Públicos suscrito por la UE, Washington y Tokio para permitir las licitaciones de compañías de esos países en los proyectos de cualquiera de ellos. El País de Madrid