El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, creó una Junta de Paz para revisar el cumplimiento del plan para Gaza y supervisar el Gobierno transitorio para la Franja y, potencialmente, resolver otros conflictos globales a través de un enfoque “nuevo y audaz”.
Este órgano internacional, impulsado por la Casa Blanca para fiscalizar la aplicación del plan de 20 puntos para poner fin a la guerra entre Israel y el grupo terrorista palestino Hamás, cuenta con el visto bueno del Consejo de Seguridad de la ONU, aunque algunas voces alertan de que pueda convertirse en un cuerpo paralelo a las Naciones Unidas para reforzar intereses de Washington.
La Junta de Paz estará presidida por el propio Trump, que ha nombrado a una Junta Ejecutiva formada por el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio; el enviado especial para Gaza, Steve Witkoff; su yerno Jared Kushner; el ex primer ministro británico Tony Blair; el director de Apollo Global Management, Marc Rowan; Roberto Gabriel, asesor de Trump; y el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga. Además, ha invitado a algunos países a que se unan al órgano como miembros fundadores.
Por ahora, el presidente de Argentina, Javier Milei; el de Paraguay, Santiago Peña; y el de Turquía, Recep Tayyip Erdogan; la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, han dicho haber recibido una carta de Trump para unirse. Otros mandatarios como el presidente de Egipto, Abdel Fattah al-Sissi, el rey de Jordania, Abdallá II, y el primer ministro de Canadá, Mark Carney, también han sido invitados.
Precio de membresía
Los países que deseen formar parte de la Junta de Paz de Trump deberán pagar 1.000 millones de dólares como membresía, según informaron Bloomberg y The Atlantic tras acceder a un borrador de los estatutos fundacionales. El documento, que no especifica en qué se invertirá esta cuota, recoge que los países que formen parte del órgano tendrán un mandato de tres años, sujeto a renovación por parte del estadounidense.
Sin embargo, los que contribuyan con más de 1.000 millones de dólares a la Junta durante el primer año no estarán sujetos a este plazo trienal.
El borrador también apunta que Trump será el presidente inaugural y que será quien aprobará qué estados miembros pueden formar parte del grupo y cuáles no. Además, señala que las decisiones se podrán votar en conjunto, pero que el mandatario tendrá autoridad exclusiva para aprobarlas o no, según los citados medios.
El anuncio de la Junta Ejecutiva se produjo la misma semana que la Casa Blanca anunció el inicio de la fase dos del plan de paz para Gaza, que pasa por la formación de un Gobierno de tecnócratas en la Franja y el desarme de Hamás.
El Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG, por sus siglas en inglés) estará presidido por el ingeniero Ali Shaaz y compuesto por otros 15 miembros.
Trump avanzó que dará más detalles durante el Foro de Davos, que se celebra la semana próxima en Suiza y donde tiene previsto intervenir.
El doctor en ingeniería civil Ali Shaaz confirmó ayer su cargo al frente del comité formado por otros 11 palestinos tecnócratas -entre ellos una sola mujer- que deberá administrar la Franja de Gaza durante los próximos años. “Me enorgullece comenzar mi servicio como Comisionado Jefe del Comité Nacional para la Administración de Gaza. Agradezco al presidente (de EEUU) Donald J. Trump y al pueblo palestino la oportunidad de construir una Gaza segura, próspera y pacífica, con justicia y dignidad para todos”, escribió Shaaz en X.
Shaaz, originario de Jan Yunis (sur de Gaza) pero que reside en Cisjordania, ejerció -entre otros cargos- como viceministro de Transporte en la década de los 90 de la Autoridad Palestina, entidad que administra partes reducidas del territorio ocupado militarmente por Israel desde 1967.
Según revelaron ayer domingo las autoridades egipcias, en un comunicado, Shaaz se encargará también de todo lo relacionado con Energía y Transporte en Gaza, además de liderar el comité. Al frente de Educación se encuentra Jaber al Daour, académico asociado a la universidad Al Azhar de la ciudad de Gaza.
Y uno de los nombres más sorprendentes es el de Sami Nasman, enemigo acérrimo del grupo terrorista palestino Hamás y quien liderará los asuntos de Interior y Seguridad Interna.
EFE