Santiago de Chile - Patrullas de militares, bomberos y policías trabajaron desde la madrugada de este miércoles en el rescate de un autobús que se precipitó a las aguas del río Tinguiririca, cerca de la ciudad chilena de San Fernando -120 km al sur de Santiago- en un hecho que deja hasta ahora al menos 26 muertos y 25 heridos.
Los cuerpos de los muertos fueron llevados hasta el Servicio Médico Legal (SML) de San Fernando, y los heridos recibían atención médica en el hospital local y los nosocomios de las cercanas ciudades de Rancagua y Chimbarongo.
La fiscal de San Fernando, Teresa Gaete, señaló que una de las primeras hipótesis sobre las causas del accidente indican que el conductor perdió "el control del vehículo que iba a 100 kilómetros por hora y no hubo disminución de la velocidad" al enfrentar una curva, antes de llegar al puente sobre el río.
Otra hipótesis que estudia la fiscalía es la falla de un neumático que pudo haber reventado sin que el chofer alcanzara a frenar antes de enfrentar la curva y el puente.
La Policía de Carabineros señaló que el autobús con sus 51 ocupantes se estrelló en la madrugada contra uno de los muros de contención del puente y cayó al lecho del río.
"Cuando personal de Carabineros se constituyó en el lugar, el bus se encontraba cerrado, sin ninguna ventana rota", agregó la fiscal, al descartar que existan otras víctimas desaparecidas y arrastradas por la corriente fluvial.
Un bombero que se hallaba de turno en su cuartel, en San Fernando, recibió una llamada desde un teléfono celular poco antes de las 2:00hrs locales y la voz de una joven le pidió ayuda y le informó que era pasajera de un autobús que había caído a un cauce, informó Radio Cooperativa.
- ¿Dónde ocurrió? -preguntó el bombero.
- No lo sé... No somos de acá... Sólo veo un puente, respondió la joven.
Esa llamada telefónica puso en alerta a los bomberos, la Policía y el Ejército, que se movilizaron hacia el sitio del accidente para emprender las tareas de rescate que se prolongaron durante cuatro horas.
AFP