Al menos 31 personas murieron tras un potente terremoto de magnitud 7,8 que estremeció el sur de Filipinas, donde varios edificios colapsaron y se activaron las alertas por un posible tsunami, según indicaron las autoridades. Al menos una decena de personas continúan desaparecidas, mientras que 134 resultaron heridas.
Videos en redes sociales muestran un centro comercial desmoronándose en Ciudad General Santos, de 720.000 habitantes, mientras en otro video se ve el derrumbe del edificio de una escuela.
"Varios edificios colapsaron, algunas casas también se derrumbaron", declaró el sargento Robert Dagon, de la policía de Ciudad General Santos.
El temblor se produjo a las 07:37 hora local del lunes (23:37 GMT del domingo) y tuvo su epicentro en el mar a 35 kilómetros de profundidad, cerca de la isla sureña de Mindanao, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Una serie de poderosas réplicas sacudieron la zona unas dos horas después del primer sismo, la más fuerte de magnitud 6,5, según el USGS.
"Muchas vidas" perdidas
René Punzalan, responsable de gestión de catástrofes de la provincia de Sarangani, una de las más afectadas, declaró a la AFP que solo en el municipio de Glan fallecieron 14 personas después de que un corrimiento de tierra sepultara sus hogares a los pies de una montaña.
"El mayor reto es la comunicación. Se ha cortado la electricidad, por lo que es difícil obtener información actualizada", explicó Punzalan, añadiendo que algunas zonas aún no habían comunicado si hubo víctimas. "Nos preocupan las réplicas", añadió. "Podemos sentir el miedo de los residentes".
Punzalan también indicó que más de 2.000 personas evacuadas a raíz de una alerta de tsunami emitida por la mañana esperaban ahora el visto bueno para regresar a sus hogares.
El Centro de Alertas de Tsunamis del Pacífico (CATP) advirtió de posibles olas a lo largo de las costas de Filipinas, Indonesia, Palau, Taiwán y Papúa Nueva Guinea. Sin embargo, a media tarde, Filipinas y otros países levantaron sus alertas.
El presidente filipino, Ferdinand Marcos, que ordenó la suspensión de clases en las áreas afectadas de Mindanao, llamó a los pobladores a alejarse de las zonas costeras.
"Trasládense ya a zonas altas. No esperen. Su vida es más importante que cualquier cosa que dejen atrás", declaró Marcos.
Los terremotos son frecuentes en Filipinas, un extenso archipiélago situado en el "Anillo de Fuego" del Pacífico, de intensa actividad sísmica. En octubre de 2025, un fuerte sismo sacudió el centro del país y causó 76 muertos.
AFP