POLÉMICA
En una carta hecha pública en redes sociales, Johnson pide a Macron “un acuerdo bilateral de readmisión (...) de todos los migrantes ilegales que crucen la Mancha”.
Francia anuló ayer viernes la participación del Reino Unido en una reunión el domingo para abordar la crisis migratoria en el canal de la Mancha, donde el miércoles murieron 27 migrantes, tensando la ya deteriorada relación desde el Brexit.
El gobierno francés justificó su decisión al considerar “pobre en contenido y totalmente inapropiada en la forma” la carta del primer ministro británico, Boris Johnson, al presidente Emmanuel Macron pidiéndole readmitir a los migrantes que se lanzan a cruzar el Canal de la Mancha desde territorio francés.
En una carta hecha pública en redes sociales, Johnson pide a Macron “un acuerdo bilateral de readmisión (...) de todos los migrantes ilegales que crucen la Mancha”, indicando que la Unión Europea (UE) tiene pactos similares con Rusia y Bielorrusia.
“Esta medida tendría un efecto inmediato y reduciría considerablemente, e incluso detendría, los cruces, salvando así vidas, al quebrar el modelo económico de las mafias criminales”, agregó.
Un portavoz de la oficina de Johnson subrayó que Reino Unido quiere “trabajar estrechamente” con sus aliados, “incluida Francia”, “en un asunto de interés común” que requiere “soluciones compartidas”, como es el tránsito de inmigrantes indocumentados por el Canal de la Mancha.
La carta pretende “profundizar la cooperación existente y el trabajo que ya se está haciendo entre nuestros dos países”, dijo la fuente de Downing Street.
Sin embargo, el ministro del Interior francés, Gérald Darmanin, criticó el contenido de la misiva y su difusión, por lo que anuló la participación de su par británica, Priti Patel, en una reunión mañana domingo en Calais.
“No nos comunicamos entre líderes sobre estos temas mediante tuits o cartas que hacemos públicas”, aseguró a la prensa en Roma Macron, quien consideró “poco serios” los métodos de Johnson.
El objetivo del encuentro de mañana domingo, que se mantiene con responsables de migración de Francia, Bélgica, Holanda, Alemania y de la Comisión Europea, es “reforzar la cooperación policial, judicial y humanitaria” y “luchar mejor” contra las mafias.
Reino Unido llamó a Francia a que invitara de nuevo a Patel. “Ninguna nación puede hacer frente a esto sola. Espero que los franceses reconsideren” la decisión, declaró el ministro de Transportes, Grant Shapps, en la BBC.
Aunque la asistencia de Patel ha sido cancelada, representantes del ministerio del Interior británico se han desplazado a territorio francés para tratar con sus homólogos el asunto.
Con el aumento de los controles en los puertos y en el acceso al túnel bajo el canal de la Mancha, los migrantes optaron por intentar alcanzar en embarcaciones las costas del Reino Unido, un fenómeno que aumentó a partir de 2018.
Hasta el 20 de noviembre, 31.500 habían emprendido la travesía desde principios de año. La tendencia no se ha reducido pese al descenso de las temperaturas y, el miércoles, 27 migrantes murieron en el intento, la peor tragedia desde 2018.
Desde la crisis de los migrantes de mediados de la pasada década, la cuestión de su acogida es políticamente sensible en Europa, sobre todo a día de hoy en la frontera de la UE con Bielorrusia, en el Mediterráneo y en el canal de la Mancha.
La victoria en el Reino Unido en 2016 de los partidarios de abandonar la UE (Brexit) también se logró con un discurso que abogaba por recuperar el control sobre la migración. Y con la llegada al poder de Johnson en 2019, el Reino Unido endureció su política migratoria.
El objetivo del Reino Unido es que los migrantes se queden en el continente, por lo que propuso de nuevo patrullas conjuntas en el litoral francés, algo que ya había rechazado Francia por cuestiones de soberanía.
Sin embargo, en virtud de los acuerdos de Touquet entre ambos países, Francia se comprometió a fijar la frontera común en su territorio para luchar contra la inmigración irregular, a cambio de una compensación económica del Reino Unido, entre otras medidas.
Reino Unido y Polonia hacen frente común
El primer ministro británico, Boris Johnson, recibió ayer viernes en Londres a su homólogo polaco, Mateusz Morawiecki, con quien coincidió en demandar a los países europeos colaboración para abordar la crisis migratoria. El Ministerio de Defensa británico anunció hace dos semanas el envío de un equipo de las Fuerzas Armadas para ofrecer apoyo en “materia de ingeniería” en la frontera entre Polonia y Bielorrusia, donde miles de personas ejercen presión para tratar de acceder a territorio de la UE. La reunión de Johnson y Morawiecki se produce en medio de una escalada de tensión entre el Reino Unido y Francia.