PROBLEMÁTICA

Canal de la Mancha, zona caliente de migración

El pasado miércoles, 28 migrantes murieron en el naufragio de su embarcación. Se trata de la peor tragedia desde que en 2018 se dispararon las travesías migratorias.

Varios niños rescatados de la embarcación que naufragó el miércoles en el Canal de la Mancha. Foto: AFP
Varios niños rescatados de la embarcación que naufragó el miércoles en el Canal de la Mancha. Foto: AFP

El Canal de la Mancha entre Francia y Reino Unido se ha convertido en estos años en una zona caliente, por el tráfico ilegal de migrantes y los constantes conflictos por los permisos de pesca.

El pasado miércoles, 28 migrantes murieron en el naufragio de su embarcación en el Canal de la Mancha. Se trata de la peor tragedia desde que en 2018 se dispararon las travesías migratorias en el Canal de la Mancha, como consecuencia de controles reforzados del puerto francés de Calais y del túnel submarino, que hasta entonces eran mayoritariamente utilizados por los migrantes para llegar a Inglaterra.

Francia a una reunión de ministros encargados de la inmigración belga, alemán, holandés y británico, así como a la Comisión Europea, para el domingo en Calais a fin de “reforzar la cooperación” y “luchar mejor” contra las mafias que trafican con migrantes.

Poco antes, durante un viaje a Croacia, el presidente francés Emmanuel Macron instó “a una mayor cooperación europea en este ámbito”.

En una conversación telefónica mantenida el miércoles por la noche, el primer ministro británico Boris Johnson y Macron acordaron “intensificar sus esfuerzos” para hacer frente a las bandas que trafican personas por el Canal de la Mancha.

Un comunicado del Elíseo afirmó entonces que Macron esperaba que el Reino Unido “coopere plenamente y se abstenga de instrumentalizar una situación tan dramática con fines políticos”.

Tras una reunión de crisis celebrada el miércoles, Johnson acusó a las autoridades francesas de no haber hecho “lo suficiente” para impedir los cruces, a pesar de haber recibido más de 60 millones de euros (67 millones de dólares) de contribución británica para reforzar la vigilancia de sus costas.

Según Tom Pursglove, secretario de Estado británico de inmigración, Johnson reiteró una propuesta, rechazada por Francia por motivos de soberanía, de organizar patrullas franco-británicas en las costas francesas para impedir la partida de las embarcaciones. “Espero que los franceses reconsideren esta propuesta”, dijo.

Este tema de los cruces clandestinos, que alimenta las tensiones entre Reino Unido y Francia, es delicado para el gobierno conservador de Johnson, que hizo de la lucha contra la inmigración su caballo de batalla tras el Brexit.

El naufragio de esta semana fue de una “long boat”, una frágil embarcación que es cada vez más utilizada por los traficantes. Entre las víctimas figuran 17 hombres, siete mujeres y tres jóvenes, según la fiscalía de Lille. Una fuente policial indicó que entre las víctimas mortales había además un adolescente y tres niños.

Los intentos de travesía a bordo de pequeñas embarcaciones se han duplicado en los últimos tres meses, según advirtió recientemente el prefecto marítimo de la Mancha, Philippe Dutrieux.

Hasta el 20 de noviembre, 31.500 migrantes habían emprendido la travesía desde principios de año, y 7.800 de ellos fueron rescatados. La tendencia no se ha reducido pese a las temperaturas invernales.

Antes de este naufragio, el balance desde enero era de tres muertos y cuatro desaparecidos, tras seis muertos y tres desaparecidos en 2020. (Con información de AFP)

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