Dalian era llamada la ciudad más agradable de China, pero ahora sus playas están manchadas por una densa capa de petróleo en el mar Amarillo que ya mide 430 kilómetros cuadrados. Dos conductos de crudo explotaron y derramaron unas 1.500 toneladas de petróleo. Uno de los bomberos que colaboran en las tareas de limpieza fue arrastrado hacia el mar por una ola y falleció. En cambio, otro hombre que cayó en las aguas aceitosas fue rescatado. Además de estos resultados, los activistas de Greenpeace alertaron por las "serias consecuencias para el ecosistema costero, así como también para las industrias pesquera y turística y las comunidades locales". Desde el lado oficial, las autoridades ordenaron el cierre de las playas cercanas al derrame. Los conductos que estallaron transferían crudo de una embarcación liberiana a instalaciones de almacenamiento en el puerto Xingan de Dalian. Uno de los caños explotó, desencadenando explosiones en el otro tubo y rompiendo el tanque. Hubo un incendio que recién pudo ser extinguido 15 horas después de su comienzo.