NEVE DEKALIM, FRANJA DE GAZA | AGENCIAS
A la medianoche, hora israelí, venció el plazo para el abandono voluntario de la franja de Gaza por parte de los colonos. Al rato, el Ejército israelí ingresó a algunos asentamientos, a obligar a los residentes a dejar el lugar, tal como lo indica el plan de desconexión promovido por Israel.
Aunque se temían enfrentamientos, el operativo ha estado acompañado, hasta ahora, sólo por tensión e insultos.
Según funcionarios israelíes, casi la mitad de las 1.600 familias que residen en Gaza habían abandonado voluntariamente el territorio, tras empacar sus pertenencias en enormes contenedores rodantes. Por lo menos tres asentamientos quedaron totalmente abandonados, y varios más ya estaban casi desiertos.
Pero pese a que el Ejército israelí tiene ahora la orden de evacuar por la fuerza a los que se queden en la zona, cientos de personas permanecían aún en sus hogares, y planeaban enfrentarse a los soldados que tratarán de desalojarlos después de que el sol salga sobre el Mediterráneo.
Momentos antes de expirar el plazo, algunos colonos acudieron a las sinagogas en los asentamientos de Neve Dekalim y Kfar Daromen, donde bailaron en torno a los rollos de la Torá, empuñaron banderas israelíes y entonaron cánticos tradicionales en desafío al plan del primer ministro Ariel Sharon de replegarse unilateralmente del territorio costero para cederlo a los palestinos.
Varios cargaban mochilas, indicio de que podría resistir la evacuación militar.
Ya la jornada de ayer habían tenido lugar los primeros enfrentamientos, centrados fundamentalmente en la colonia de Neve Dekalim, la "capital" de los asentamientos de Gaza. Allí se concentra la mayoría de los 5.000 radicales que se han infiltrado en la zona en los últimos meses a fin de reforzar los sectores opuestos a la retirada.
Los manifestantes lanzaron piedras, huevos y botellas vacías a los soldados, incendiaron neumáticos y trataron de impedir la entrada de camiones de mudanza, enviados por el ejército para ayudar a los colonos que deseaban abandonar el lugar voluntariamente.
El ejército dijo que 50 personas fueron detenidas y expulsadas, y se vio cuando la policía arrastraba a algunos manifestantes.
Después de varias horas, la multitud se dispersó y entraron los camiones de mudanza al asentamiento, bajo intensa vigilancia militar. A media tarde, decenas de contenedores de mudanza habían sido colocados frente a las viviendas en todo el asentamiento, mientras los residentes empacaban sus pertenencias y cargaban colchones y muebles a bordo de sus vehículos.
De cualquier modo, nadie dudaba de que la tranquilidad era pasajera. Neve Dekalim, aseguró el ejército, será uno de los primeros asentamientos desalojado por sus fuerzas. Se adelantó incluso que la expulsión completa no demoraría más de 24 horas.
Ya en las primeras horas de la madrugada más de mil soldados, varias decenas de vehículos de la policía y todoterrenos del ejército ingresaron al lugar; se contaban entre ellos dos camiones de la policía empleados para la dispersión de manifestantes, con cañones de agua, y varios vehículos para el transporte de tropa.
En otras colonias, la situación era diferente. Dugit, un pequeño asentamiento laico norteño, fundado por pescadores en 1990 y habitado por 60 personas, quedó oficialmente evacuada, informó el ejército, subrayando que todos sus habitantes dejaron sus casas por su propia voluntad. Lo mismo sucedió en Peat Sadeh y Rafiah Yam.
Claves
El Ejército israelí espera finalizar la evacuación de la franja de Gaza en los próximos 10 días, pese a la férrea oposición que muestran los colonos.
Una vez que Gaza sea desocupada de civiles —a más tardar en tres semanas— los israelíes necesitarán varias semanas más para desmantelar sus instalaciones militares y entregar la franja al control palestino.
En total, 40.000 miembros del ejército y la policía israelí participarán en esta operación de retirada de las colonias.
Además, hay desplegados en la zona 7.500 policías palestinos, que supervisan la operación e intentan contener —por ahora con éxito—, la activdad guerrillera.