Redacción El País
Los dos productos vitales para la supervivencia de los gazatíes, el pan y el agua, dependen de la provisión de la ONU a través de su agencia para los refugiados palestinos (UNRWA), subrayó ayer el subdirector de esta última agencia en Gaza, Thomas White, en una conferencia en la sede de la ONU.
Por videoconferencia desde Gaza, White dijo que UNRWA financia 89 panaderías en toda la Franja, que producen el pan necesario para alimentar a 1,7 millones de personas, un pan que se amasa con las 370 toneladas de harina que la agencia provee a diario. Sin embargo, el pan que sale de esos hornos apenas alcanza para “una o dos piezas” de pan árabe por persona actualmente, advirtió White, que recalcó que nunca en veinte años de carrera había visto una catástrofe humanitaria como la actual.
Es también UNRWA la que financia la autoridad local para la desalinización y la que ayuda a operar las plantas desaladoras que convierten el agua marina en apta para el consumo humano, señaló White. A estos dos elementos vitales se añade el techo que UNRWA provee a medio millón de gazatíes al transformar las escuelas en centros de refugio donde se hacinan ahora los desplazados, que cuadruplican la capacidad de acogida de estas escuelas.
En tanto, la directora en España de UNRWA, Raquel Martí, reclamó una “pausa humanitaria” porque, de lo contrario, esa gente “va a terminar falleciendo”.
Martí relató la “dramática” situación en la Franja de Gaza. “Se está operando sin anestesia y sin morfina”, se han suspendido tratamientos oncológicos y cancelado operaciones porque no hay combustible ni electricidad. De los 35 hospitales de Gaza, 14 no funcionan, afirmó, y agregó que el combustible “es ahora mismo la mayor necesidad dentro de la Franja”. [EFE]