El presidente francés Nicolas Sarkozy ordenó que se libere el accesos a todos los depósitos de combustible bloqueados por los opositores a la reforma de las jubilaciones, que dijo irá a su término, a pesar de una fuerte oposición popular.
Luego de la promesa formulada por el primer ministro François Fillon de hacer volver a lo "normal" la situación en las gasolineras en "cuatro o cinco días", la policía intervino en la noche en tres depósitos de combustible en el oeste del país.
"Ayer di instrucciones para liberar el acceso a la totalidad de los depósitos de combustible para restablecer lo más pronto una situación normal", declaró Sarkozy en el Consejo de ministros.
"Si no se pone término rápidamente, estos desórdenes que tratan de crear la parálisis del país podrían tener consecuencias en términos de empleo deteriorando el desarrollo normal de la actividad económica", advirtió Sarkozy.
Las doce refinerías de petróleo francesas y varios depósitos de combustible están bloqueados, a veces de manera temporal, en medidas que se han convertido en el principal medio de presión en el marco del conflicto por la reforma de las jubilaciones.
La policía francesa comenzó el miércoles a abrir depósitos bloqueados por huelguistas, que ya dejaron sin carburante a un cuarto de las gasolineras, y enfrentaba a jóvenes manifestantes en Lyon y un suburbio de París, en el marco de de protestas contra la reforma de las jubilaciones.
"Ayer di instrucciones para liberar el acceso a la totalidad de los depósitos de combustible", declaró el presidente francés, Nicolas Sarkozy, en el Consejo de ministros.
El ministro del Interior, Brice Hortefeux, declaró por su parte, durante una visita relámpago a Lyon, escenario de enfrentamientos violentos en los últimos días, que los actos de los "agitadores (...) no quedarán impunes".
"Francia no pertenece a los agitadores, a los saqueadores", dijo en conferencia de prensa.
"Francia pertenece a la gente honesta que quiere trabajar pacíficamente", añadió.
El miércoles a mediodía, unas 112 personas habían sido detenidas en Francia, contra 190 detenidos el martes.
En la última semana, hubo 1.423 detenidos, indicó el ministro.
Luego de la promesa formulada por el primer ministro François Fillon de hacer volver a lo "normal" la situación en las gasolineras, en "cuatro o cinco días", la policía intervino en la noche en tres depósitos de combustible en el oeste del país.
Las doce refinerías de petróleo francesas y varios depósitos de combustible están bloqueados, a veces de manera temporal, en medidas que se han convertido en el principal medio de presión en el marco del conflicto por la reforma de las jubilaciones.
Unas 3.190 gasolineras estaban "momentáneamente vacías", sobre un total de 12.311 en todo el país, anunció el miércoles el ministro de Ecología y Energía, Jean-Louis Borloo.
La huelga también se hacía sentir en el sector eléctrico, dado que Francia tuvo que importar el miércoles 5.990 megavatios (MW), debido a la bajada de producción decidida por los huelguistas de la empresa de electricidad EDF y el cese de numerosos reactores nucleares por mantenimiento e incidentes, según fuentes concordantes.
La empresa ferroviaria SNCF informó por su parte que solo pudo encaminar el 10% de sus trenes de mercancías en las dos últimas semanas, lo cual podría provocar "pérdidas económicas substanciales".
Uno de cada tres trenes de alta velocidad circularon el miércoles y las vías férreas fueron bloqueadas en Nantes (oeste) y Clermont-Ferrand (centro).
En el aeropuerto capitalino de Orly, 25% de los vuelos fueron anulados durante la mañana, pero el tráfico volvió luego a ser normal. El transporte urbano también registraba problemas en varias ciudades de provincias.
El mandatario francés repitió que la reforma iría "a su término" y expresó su voluntad de "garantizar el respeto del orden republicano", a pesar de una fuerte movilización popular el martes, en una sexta jornada de acción desde principios de septiembre, en oposición a dicha reforma de las jubilaciones.
Entre 1,1 y 3,5 millones de personas desfilaron en las calles, según las fuentes.
Según un sondeo, un 59% de los franceses quiere que la movilización continúe.
Los principales sindicatos estudiantiles llamaron a manifestar delante del Senado, donde la reforma que apunta sobre todo a retrasar la edad de la jubilación a 62 años, estaba siendo discutida.
AFP