Desprendimientos de tierra y barro e inundaciones han dejado 224 muertos en Río de Janeiro y sus alrededores, al tiempo que los funcionarios se aprestan para evacuar a familias ubicadas en zonas vulnerables, dijeron las autoridades el domingo.
La mayor cantidad de las muertes ocurrió en Niteroi, vecino a Río, donde un alud arrasó con un barrio pobre construido encima de un depósito de basura. Las autoridades creen que el número de muertos aumentará a medida que se recuperan más cuerpos.
A pesar de que el tiempo ha mejorado, las autoridades indicaron que el lunes empezarán a evacuar a cientos de familias que viven en áreas amenazadas por nuevas avalanchas de lodo, especialmente aquellas que habitan en barrios construidos sobre colinas empinadas e inestables o en vertederos de basura similares al de Niteroi.
El departamento de Bomberos de Río emitió el domingo un comunicado con el último reporte de fallecidos. (AP)