Redacción El País
Groenlandia, un territorio autónomo de Dinamarca cubierto de hielo en un 80%, fascina por sus recursos mineros y su importancia geoestratégica. La isla tiene un territorio de 2,16 millones de kilómetros cuadrados, casi 35 veces más grande que el de Uruguay.
El gobierno local, cuya principal fuente de ingresos es la pesca, presume de las riquezas de su subsuelo, aunque solo dos minas están en actividad y la producción es limitada.
En un momento en que aumenta la demanda de metales y minerales, la carrera por los recursos no explotados se acelera y Groenlandia podría presentarse como un eldorado.
El acceso a los recursos minerales de Groenlandia es considerado crucial por los estadounidenses, que firmaron en 2019 un memorando de cooperación en este sector. Los europeos siguieron sus pasos cuatro años más tarde con su propio acuerdo de colaboración.
Los suelos groenlandeses están extremadamente bien cartografiados, lo que ha permitido elaborar un mapa detallado de los recursos.
La UE identificó así 25 de los 34 minerales de su lista oficial de materias primas esenciales, incluidas las tierras raras. Amaroq explota la mina de oro del territorio y prevé desarrollar otra de tierras raras, Black Angel. Esta podría entrar en funcionamiento en 2027 o 2028. Allí Amaroq podría extraer zinc, plomo y plata, pero también elementos críticos como germanio, galio y cadmio.
En la costa occidental, Lumina Sustainable Materials explota desde 2019 un yacimiento de anortosita.
Con su proyecto Tanbreez (tántalo, niobio, zirconio), la compañía Critical Metals, cotizada en el Nasdaq, quiere abrir este año una mina de tierras raras cerca de Quaqortoq, con el objetivo de empezar a extraer a gran escala el año próximo.
Desde el punto de vista económico, Groenlandia sigue dependiendo en gran medida de una subvención de Dinamarca, que aporta una quinta parte de su PIB.
Groenlandia es un territorio autónomo donde la justicia y las políticas monetaria, exterior, de defensa y de seguridad dependen de Dinamarca. Pero con una capital más cercana a Nueva York que a Copenhague, Groenlandia forma parte de la zona de interés de Estados Unidos, señala a la AFP la historiadora Astrid Andersen, del Instituto Danés de Estudios Internacionales.
Durante la Segunda Guerra Mundial, “cuando Dinamarca estaba ocupada por Alemania, Estados Unidos se hizo cargo de Groenlandia. De alguna manera nunca se fue”, destaca.
Estados Unidos mantiene una base militar activa en el noreste de la isla, en Pituffik.
Esta base se utilizó como puesto de alerta frente a la URSS durante la Guerra Fría y sigue siendo un eslabón esencial del escudo antimisiles estadounidense. AFP