LA PAZ | AP Y AFP
Nuevas tomas de oficinas públicas, un aumento en los bloqueos carreteros con cierre de fronteras a Argentina, Brasil y Paraguay y el desabastecimiento de combustibles amenazaban ayer en Bolivia con agravar las protestas opositoras contra el presidente Evo Morales.
El dirigente cívico opositor Felipe Mosa informó a un canal local de televisión, que grupos manifestantes tomaron el control de una planta de gas en Villamontes, al Sur, y que cortaron el flujo energético de Brasil.
"Grupos de cívicos (opositores) han ingresado este martes (por ayer) a nuestra planta de Taihuasi en Villamontes y se han enviado técnicos para evaluar la situación", dijo el asesor de Relaciones Institucionales de la empresa. Bolivia abastece 30 millones de metros cúbicos de gas a Brasil desde varios campos ubicados en el sureste.
Por otra parte, una ruta del Sur por donde circula el grueso comercio con Argentina estaba cortada en varios puntos con troncos.
Las regiones de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija (opositoras junto a Chuquisaca) estaban aisladas del resto del país, mientras grupos opositores continuaban con la toma de oficinas públicas.
En Santa Cruz, grupos antigubernamentales chocaron ayer con militares cuando intentaron tomar la oficina recaudadora de impuestos. En Tarija, al Sur, los opositores ocuparon sin encontrar resistencia la Superintendencia de Hidrocarburos. En Yacuiba, ciudad fronteriza a Argentina, la empresa de teléfonos estatal fue tomada.
Grupos opositores también ocuparon un aeropuerto en la ciudad de Beni.
El presidente Evo Morales reiteró el lunes un llamado a diálogo a lo prefectos rebeldes pero descartó devolver los fondos que tomó de los presupuestos regionales para financiar un bono vitalicio para los ancianos y derivó el debate del referendo constitucional al Congreso.