LA MARCHA DE LA PANDEMIA

Protesta masiva en todo Brasil; reclaman soluciones a Bolsonaro ante la crisis por el COVID-19

El Partido de los Trabajadores lideró el llamado a movilizarse. Un muñeco inflable de Lula, de diez metros, fue llevado por los manifestantes.

Manifestantes queman un muñeco del presidente Jair Bolsonaro en una calle de Río de Janeiro. Foto: AFP
Manifestantes queman un muñeco del presidente Jair Bolsonaro en una calle de Río de Janeiro. Foto: AFP

Una semana después de que el presidente Jair Bolsonaro encabezó a miles de manifestantes en moto para rechazar las restricciones a la actividad impuestas por los gobernadores de varios Estados, ayer sábado, las calles de las principales ciudades de Brasil se convirtieron en escenario de masivas movilizaciones populares contra el enfoque y la política que aplica el mandatario para enfrentar la pandemia del COVID-19 que ha causado 459.045 muertos y ya suma 16.391.930 casos.

Brasil es el segundo país del mundo más golpeado por el SARS-CoV-2 y solo resulta superado por Estados Unidos que acumula 539.962 fallecimientos y un total de 33.240.431 infectados. En Estados Unidos, la tendencia de muertes y casos está en descenso.

Millares de brasileños enfrentaron ayer sábado el miedo al COVID-19 y salieron a las calles a protestar contra el Gobierno de Bolsonaro, en un grito unísono “por la vida” que retumbó en las primeras marchas multitudinarias registradas en todo el país desde el inicio de la pandemia.

Convocadas por las centrales sindicales, partidos de izquierda y movimientos sociales, las protestas se efectuaron de manera pacífica en más de 200 ciudades de todo el país, incluidas las capitales, con actos violentos de la Policía registrados solo en Recife, la capital de Pernambuco.

Los manifestantes exigieron al Presidente acelerar el proceso de vacunación y aumentar el monto de los auxilios para que los más pobres -los más afectados con la pandemia- tengan un ingreso “digno” para enfrentar la crisis.

Armados de tapabocas, alcohol en gel y carteles, los manifestantes también pidieron frenar las privatizaciones de las empresas estatales y que acaben los recortes presupuestarios en las universidades.

Inmensas pancartas con las frases “¡Fuera Bolsonaro!”, “¡Vacuna para todos ya! “Bolsonaro genocida” fueron el común denominador en las marchas de todas las ciudades, así como carteles recordando los muertos y contagiados.

Movilizados.

Las marchas arrancaron temprano en ciudades como Brasilia, Río de Janeiro, Belén y Recife. No obstante, al caer la tarde también hubo manifestaciones en otras ciudades como Curitiba, Manaos y Fortaleza, así como en São Paulo, la ciudad más poblada de Brasil, donde tendrá lugar la mayor marcha del país.

Pese a los cuidados de los manifestantes se registraron aglomeraciones, principalmente en las grandes capitales donde las marchas fueron masivas.

Miles de ciudadanos reclaman en Belo Horizonte. Foto: AFP
Miles de ciudadanos reclaman en Belo Horizonte. Foto: AFP

“Estar en las calles para luchar es un acto extremo para decir basta”, señaló el Partido de los Trabajadores (PT), la fuerza política que lidera el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, en su mensaje de invitación a las marchas.

El dilema entre el discurso del aislamiento social y el fomento que tendrían las aglomeraciones con las marchas de ayer sábado llegó a oponer entre sí a partidos y a líderes de la izquierda en algunas regiones del país, como en Bahía, donde el gobernador, Ruy Castro, promovió las manifestaciones en carro para evitar los contagios.

En Pernambuco, el Ministerio Público emitió la víspera una recomendación para suspender los actos programados a fin de evitar la propagación del virus, algo que las autoridades trataron de imponer ayer a la fuerza en las calles de Recife, su capital, donde miles de personas salieron a marchar.

Algunos manifestantes sufrieron lesiones en los ojos por las balas de goma disparadas para dispersar las marchas por la Policía Militarizada, como pudo constatar Efe. Según denuncias de los manifestantes, los agentes también utilizaron gas pimienta y efectuaron detenciones arbitrarias.

Las movilizaciones nacionales buscan desgastar al Presidente y acelerar las investigaciones que actualmente adelanta una comisión del Senado sobre posibles omisiones del Gobierno en la gestión de la pandemia, aunque las posibilidades de lograr un juicio político en contra del mandatario son aún lejanas.

La comisión, creada a instancias de la oposición, que tiene siete de sus once miembros, intenta esclarecer si el Gobierno tiene alguna responsabilidad en el descontrol de la crisis sanitaria en Brasil, que, según los especialistas, ya es una de las tres naciones más azotadas por la pandemia, junto con Estados Unidos e India, y está amenazado con una tercera ola.

Denuncias realizadas ante la comisión revelaron que el Gobierno demoró la compra de vacunas; actuó sin diligencia ante la falta de oxígeno en el estado de Amazonas y promovió el uso de la cloroquina, un antipalúdico sin evidencia científica contra el COVID-19.

Bolsonaro, uno de los principales negacionistas de la pandemia, viene minimizando la gravedad del COVID-19, desde que se registró el primer caso en el país el 26 de febrero de 2020. El mandatario desconfía de la efectividad de las mascarillas; defiende medicamentos sin eficacia comprobada contra la enfermedad, como la cloroquina; y rechaza los confinamientos y las medidas de restricción para evitar la propagación del virus, porque “la economía no puede parar”.

El recuerdo de Marielle Franco

Un enorme muñeco inflable de casi diez metros de altura, de Luiz Inácio Lula da Silva, luciendo la banda presidencial, y la proclama “Lula libre”, se destacó a lo largo de la movilización realizada en Río de Janeiro. Asímismo, los manifestantes evocaron, con grandes banderas, la figura de Marielle Franco, la concejala carioca que fue asesinada en marzo de 2018.

Hubo momentos de tensión, cuando grupos que apoyan al presidente Jair Bolsonaro se cruzaron con manifestantes y se suscitó un intercambio de insultos, pero sin que hubiera violencia física.

En Brasilia, los manifestantes se congregaron en la Explanada de los Ministerior, usando tapabocas, y portanto carteles que proclamaban “¡Fuera Bolsonaro!”, “Juicio político ya” y “Vacuna ya”. De esa manifestación participaron la Unión Nacional de Estudiantes y varios sindicatos. Los organizadores loh¿graron que los participantes usaran tapabocas y mantuvieran la distancia social para evitar contagios de COVID-19.

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