Washington | The New York Times, AFP
Los estadounidenses tienen la peor impresión en más de dos décadas del rumbo que está tomando Estados Unidos, de acuerdo a una encuesta del New York Times/CBS conocida ayer. Una dura desaprobación del manejo que el presidente George W. Bush hizo del precio de los combustibles se ha combinado con la creciente insatisfacción sobre Irak para generar un ambiente hostil hacia la Casa Blanca y los congresistas republicanos.
Las cifras de aprobación para su manejo de la política exterior, Irak y la economía, descendieron a los niveles más bajos de su presidencia. Recibió malas calificaciones en los temas que han estado en el centro de la agenda en los últimos meses, en particular la inmigración y el precio de la nafta. El sondeo de opinión colocó a Bush en el tercer lugar entre los peores índices de los últimos 50 años; sólo el republicano Richard M. Nixon (1969-1974) y el demócrata Jimmy Carter (1977-1981) registraron cifras menores.
Una popularidad del 31% lo colca al mismo nivel que su padre, George H.W. Bush en julio de 1992, cuatro meses antes de perder su reelección frente a Bill Clinton. Su hijo no tiene ese problema, ya que no puede aspirar a un tercer mandato.
Los resultados se divulgaron a sólo seis meses de las elecciones legislativas de medio período, en las que el Partido Republicano de Bush pretende el control del Congreso ante unos rejuvenecidos demócratas. Bush ha intentado una reforma de su equipo de gobierno para intentar revertir su mala suerte política.
Aunque la composición de los distritos congresionales le hará difícil a los demócratas recuperar el control del Congreso en las elecciones de noviembre, la encuesta sugiere que la tendencia va en su dirección. Sólo 23% aprueba el trabajo del Congreso, por debajo del 29% de enero. Es, más o menos, el mismo nivel de aprobación de 1994, cuando los Republicanos se hicieron con el control.
En cuanto al creciente aumento en los precios de los combustibles, una de las principales preocupaciones de los estadounidenses, tan sólo un 13% de los encuestados dijo aprobar la forma en que el mandatario maneja la situación.
Bush también registró el peor índice de su presidencia en el manejo de la política exterior, Irak y la economía de Estados Unidos. Un 25% de los que respondieron aprobaron su actuación ante el tema de la inmigración, un nuevo y delicado tema para el país.
Al parecer la mayor parte del apoyo que perdió Bush, incluso entre su otrora incondicional base conservadora, se debe a su manejo del conflicto en Irak. El porcentaje de quienes apoyan la guerra cayó a un 39%, desde un 47% registrado en enero.
Dos tercios de los que respondieron a la encuesta de NY Times/CBS dijeron tener poca o ninguna confianza en que Bush pueda terminar el conflicto en forma exitosa.
Las cifras coincidieron con el 31% de popularidad registrado en una encuesta de USA Today y Gallup, también divulgada esta semana.
Este sondeo, realizado entre 1.013 adultos, subrayó la erosión del apoyo a Bush entre los conservadores de línea dura y mostró una caída del 3% en la popularidad del presidente respecto a la semana anterior.
Las cifras sugieren que los estadounidenses están más pesimistas acerca de la dirección que está tomando el país que en ningún otro momento en los últimos 23 años, en los que se realizaron las encuestas del New York Times.
Hermano calificado
El presidente George W. Bush declaró que su hermano menor Jeb sería un gran presidente. El presidente dijo que deseaba que Jeb Bush, actual gobernador de Florida, se postule para un cargo público. "Me gustaría ver a Jeb (postularse como candidato) en algún momento, pero ignoro si esa es o no su intención", dijo Bush en una entrevista con periodistas de Florida. "Ignoro qué piensa hacer. Yo mismo le formulé la pregunta. Verdaderamente ignoro si él sabe`` cuales serán sus planes, dijo Bush. "Sería un gran presidente", añadió. Jeb Bush, de 53 años, concluirá en enero su segundo mandato como gobernador y ha negado intenciones presidenciales.