Al menos 1.300 policías de la Ciudad de México, sobrepasados de peso, fueron puestos a dieta como parte de un programa oficial de combate a la obesidad.
Así lo informaron autoridades de las secretarías de Seguridad Pública y de Salud del gobierno de la Ciudad de México, en manos del izquierdista Partido de la Revolución Democrática.
Los policías fueron pesados, medidos y se les tomó la presión y muestras de sangre, y de inmediato recibieron distintas recomendaciones para mejorar sus hábitos alimenticios y hacer ejercicios que les permitan reducir su peso.
"No se puede pedir que dejen de comer tortas (pan salado de trigo con rellenos de embutidos o guisos) y tacos (enrollados de tortillas de maíz con rellenos), lo que sí podemos decirles es que si hoy se comen una torta tendrán que balancearlo en el siguiente alimento con algunas verduras, les estamos enseñando a comer", dijo Nora Frías, subsecretaria de Participación Ciudadana de la policía local.
Cifras de la secretaría de Seguridad Pública demostraron que el 70% de los policías de la capital padecen obesidad, derivada sobre todo del hecho de que consumen alimentos callejeros altos en carbohidratos y grasas y beben gaseosas azucaradas.
"Queremos ver que se activen físicamente, que caminen por lo menos 10 minutos y que muevan el cuerpo con una serie de ejercicios", añadió Frías.
El programa de reducción de peso tendrá una duración primaria de seis meses, cuando los uniformados serán pesados nuevamente para medir su progreso en la pérdida de los kilos de más.
El ministerio de Salud de México sostiene que el 40% de los adultos padece sobrepeso y el 30% obesidad, mientras que en los niños de cinco a once años el sobrepeso y la obesidad afectan al 26% y entre los adolescentes al 30%. (ANSA).