BUENOS AIRES | Argumentando que "nada es monocausal", el ministro de Economía argentino, Amado Boudou, intentó separar la renuncia del procurador del Tesoro de la Nación, Osvaldo Guglielmino, de la crisis institucional por el uso de las reservas del Banco Central.
El abogado renunció el miércoles de noche por "motivos personales", pero todo indica que el Gobierno le adjudicó la responsabilidad por los fallos judiciales que echaron por tierra la estrategia oficial de hacerse con las reservas del Central.
En la Casa Rosada le achacan al ya ex funcionario haber caído en contradicciones durante la presentación que hizo ante la comisión bicameral, que se mantiene en secreto.
"No fue eficiente", sentenció la presidenta sobre la actuación de Guglielmino. Según contó el ahora ex procurador a sus allegados, en la Casa Rosada lo culpaban de una "falta de fidelidad" al Gobierno. LA NACIÓN/GDA