ELECCIONES
Existe desinterés y hartazgo en la población peruana.
Los peruanos acudirán hoy a las urnas para votar en las elecciones locales y regionales a sus representantes, pese a la desidia y desinterés que han marcado estas últimas semanas de campaña, también protagonizadas por propuestas y candidatos rodeados de polémicas.
Las mesas electorales abrirán de 7.00 hora local (12.00 GMT) a 17.00 (22.00 GMT) en todo el país, para recibir a los más de 24,7 millones de ciudadanos llamados a votar a estos comicios para el periodo 2023-2026.
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) recomendó el viernes acudir a los votar con mascarilla y mantener la distancia social por la persistencia de la pandemia de covid-19 en el país con la tasa de mortalidad más alta del mundo por esta enfermedad.
La ley peruana recoge que el voto es obligatorio y, si el votante no acude a las urnas en departamentos clasificados como “no pobre”, la multa es de 92 soles (23 dólares).
Si este es catalogado como “pobre”, el precio asciende a los 46 soles (12 dólares).
Lima
La Alcaldía de Lima es la más codiciada, ya que reúne a un tercio de los habitantes de Perú, 11 millones.
Los favoritos para ganar son el empresario Rafael López Aliaga, del partido ultraconservador Renovación Popular; el exgeneral de las Fuerzas Armadas Daniel Urresti, del conservador Podemos Perú, y el exfutbolista George Forsyth, de Somos Perú, de centroderecha.
Los ataques entre los tres candidatos han sido continuos en los debates, y se han repetido reproches sobre sus pasados, ya que todos acumulan denuncias.
Según expertos, la ideología no ha tenido mucho espacio ni en los perfiles ni en las propuestas de la mayoría de candidatos, que se han inclinado por asegurar una lucha contra la corrupción y combatir la seguridad ciudadana.
No han faltado promesas curiosas como la construcción de un circuito de motocross en Arequipa o la de instalar playas o escaleras eléctricas en cerros de Lima.
Un paseo por las calles deja claro que la población está harta de la corrupción. “Todos van a robar igual”, “no hay ningún candidato que me guste”, son expresiones que se escuchaban en Lima.