Participación récord debido a fenómeno Obama

La participación podría alcanzar niveles récord en las presidenciales estadounidenses del 4 de noviembre, impulsada por la popularidad del candidato demócrata Barack Obama entre los electores que nunca votaron.

Durante los últimos 30 años, la tasa de participación en las presidenciales osciló entre 54 y 61% y la estrategia de los grandes partidos, demócrata y republicano, consistió tradicionalmente en motivar a sus seguidores para que votaran, al tiempo que intentaban ganar suficientes votos de electores independientes para inclinar la balanza a su favor.

Pero esta vez, Barack Obama, apoyado por un equipo de campaña muy presente en el terreno, convenció a cientos de miles de votantes a que se inscribieran en las listas electorales.

"El objetivo es menos convencer a la oposición que de ganarle en cantidad", resume Doug Chapin, especialista en elecciones en el centro de investigaciones Pew, que espera una participación de 80% o incluso 90% en algunos estados.

Esta participación excepcional "va a cambiar la composición del electorado", predijo.

Así, Virginia (este) vota tradicionalmente a los republicanos. Pero los representantes de la campaña demócrata registraron allí a 250.000 nuevos votantes, con lo que este partido encabeza ahora los sondeos. Virginia se convirtió así en un estado suceptible de modificar el resultado de las elecciones.

Falta saber si estos nuevos inscriptos votarán efectivamente a Obama el 4 de noviembre. "En las elecciones anteriores, se vio que una cosa era inscribirse y otra realmente desplazarse el día de las elecciones", subraya Chris Dreibelbis del centro de reflexión Reform Institute.

Obama se beneficia de un contexto que debería incitar a los ciudadanos pasivos a votar, dice Dreibelbis. Las tres cuartas partes de los estadounidenses, según las encuestas, estiman que el país va en dirección equivocada: Estados Unidos está comprometido con guerras costosas e impopulares y enfrenta una crisis económica importante.

También se trata de un comicio histórico: si Obama es electo, será el primer negro en dirigir Estados Unidos, y si McCain gana, su compañera de fórmula Sarah Palin será la primera mujer en llegar a la Casa Blanca.

McCain logró motivar a sus seguidores al elegir a Palin, quien defiende posturas ultraconservadoras.

Pero "Palin es tanto una bendición como una maldición para McCain", estima Steffan Schmidt, catedrático de ciencias políticas en la Universidad de Iowa (centro).

"Cristianos y conservadores (republicanos) se apasionan ahora por esta fórmula, pero no son suficientemente numerosos. La manera de conseguirlo es captando suficientes electores independientes y McCain comprometió el apoyo que puede obtener" de ellos, según él.

De 300 millones de estadounidenses, se espera una participación récord de 130 millones este año, frente a 126 millones en 2004 (63,8%) y 111 millones en 2000 (59,5%).

AFP

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