Publicidad

Papa Francisco recibió al ex secretario privado de Benedicto XVI, con quien mantuvo una tensa relación

Georg Gänswein días después de la muerte de Benedicto publicó un libro autobiográfico que causó revuelo por sacar a relucir supuestas diferencias entre el Papa reinante y el papa emérito.

Compartir esta noticia
Georg Gänswein y el papa Francisco
Georg Gänswein y el papa Francisco.
Foto: AFP.

Elisabetta Piqué, La Nación/GDA
El papa Francisco recibió este miércoles en audiencia al arzobispo alemán Georg Gänswein, ex secretario privado de Benedicto XVI, que viajó a Roma desde la diócesis de Friburgo, donde reside desde hace varios meses, para celebrar el domingo pasado una misa en la Basílica vaticana en el primer aniversario de la muerte de Joseph Ratzinger.

La audiencia fue dada a conocer por el boletín diario del Vaticano, que precisó que Gänswein, de 67 años, fue recibido junto a las Memores Domini, las laicas consagradas que atendieron a Benedicto en el Convento Mater Ecclesiae, en los Jardines del Vaticano, donde vivió desde su renuncia al trono de Pedro, hasta su muerte. Como es usual, la Sala de Prensa de la Santa Sede no dio ulterior información sobre la audiencia, que fue la primera desde que Gänswein regresó a Alemania por voluntad de Francisco.

Tal como se informó, el domingo pasado, al cumplirse el primer aniversario de la muerte de su predecesor, durante su aparición para la oración mariana del Ángelus el papa Francisco le dedicó palabras llenas de cariño. “Hace un año el papa Benedicto XVI concluía su camino terrenal, después de haber servido con amor y sabiduría la Iglesia. Sentimos por él mucho afecto, mucha gratitud, mucha admiración”, dijo. “Que desde el cielo nos bendiga y nos acompañe”, rogó, al pedirle a la multitud presente en la Plaza de San Pedro un aplauso por su querido predecesor.

Georg Ganswein y el Papa Francisco
Georg Ganswein y el Papa Francisco.
Foto: AFP.

A las 8 de la mañana de ese mismo día, el arzobispo Gänswein celebró una misa en memoria del eximio teólogo alemán al que asistió durante años –como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, como pontífice y luego de su renuncia-, que murió a las 9.34 del sábado 31 de diciembre de 2022, a los 95 años. La celebración tuvo lugar en el Altar de la Cátedra de la Basílica de San Pedro y durante el sermón Gänswein se emocionó y se quebró al recordar “la riqueza de la enseñanza, la profundidad de la teología y el ejemplo de este simple humilde trabajador en la viña del Señor”, utilizando esas mismas palabras con las que Benedicto se había presentado al mundo al ser electo en abril de 2005, después de la muerte de san Juan Pablo II.

Gänswein, que hace un año, días después de la muerte de Benedicto, publicó un libro autobiográfico que causó revuelo por sacar a relucir supuestas diferencias entre el Papa reinante y el papa emérito, rezó luego ante la tumba de Benedicto, que se encuentra en las llamadas grutas vaticanas, debajo de la Basílica de San Pedro.

Pese a que hubiera preferido quedarse en Roma, tras la muerte del papa emérito Gänswein fue enviado a su diócesis de Friburgo por Francisco sin ningún encargo específico. Apodado el “George Clooney del Vaticano” por su aspecto, el ex secretario privado de Benedicto tuvo una relación complicada con el papa argentino y no sólo por ese libro de memorias, titulado “Nada más que la verdad, mi vida al lado de Benedicto XVI”, que causó escándalo y que fue reabautizado luego “Nada más que la vanidad”.

Poco antes de dimitir, en febrero de 2013, Benedicto XVI (2005-2013) nombró a Gänswein prefecto de la Casa Pontificia, un cargo clave ya que desde allí se maneja la agenda pública de un pontífice y se lo acompaña en audiencias con jefes de Estado y Gobierno. Por respeto a su predecesor, Francisco dejó a Gänswein en ese rol hasta que en enero de 2020 le pidió que se tomara una licencia tras la publicación de un libro en defensa del celibato escrito teóricamente a cuatro manos por Ratzinger y el cardenal africano ultraconservador Robert Sarah.

Ratzinger pidió que retiraran de esa obra su firma y Gänswein quedó bajo sospecha de haber estado detrás de una operación urdida por el ala ultraconservadora usando al anciano y frágil Benedicto.

Se especula que la audiencia de hoy con Francisco, sobre todo por la presencia de las Memores Domini, tuvo que ver más bien con un saludo a un año de la muerte de Benedicto, más que con cualquier nuevo futuro encargo de Gänswein.

¿Encontraste un error?

Reportar

Temas relacionados

GDAvaticanopapa francisco

Te puede interesar

Publicidad

Publicidad