El primer debate presidencial previo a las elecciones en Brasil se celebró este domingo en Sao Paulo sin los dos principales aspirantes, el senador Flávio Bolsonaro y el actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, quien contraprogramó con una entrevista a una señal de televisión.
Lula concedió la mañana de este domingo una entrevista a la cadena TV Record, cuya emisión se programó para comenzar media hora después del inicio del debate presidencial.
A las ausencias de Flávio y Lula, cuyos atriles permanecieron vacíos en el plató televisivo, se sumó de última hora la del exgobernador de Minas Gerais Romeu Zema.
Este último desistió del debate el mismo domingo y atribuyó la decisión a la ausencia de los dos candidatos más convocantes a la carrera presidencial, según una nota oficial difundida por su campaña.
Con estas tres bajas, el evento organizado por el Grupo Bandeirantes, junto a un consorcio de medios de comunicación, reunió únicamente en el escenario a la mitad de los invitados: Renan Santos, Ronaldo Caiado y Augusto Cury.
El primero en intervenir, el candidato Renan Santos, dijo, señalando los atriles vacíos de Lula y Flávio, que "los dos criminales" no asistieron al debate y le faltaron el respeto a "todos los brasileños".
"Viven peleándose por ahí en Internet (...) pero son cobardes. No vinieron aquí porque no tienen el coraje para hablar de los crímenes que cometieron", expresó el derechista.
Por sorteo previo, los espacios asignados a Lula y Bolsonaro quedaron ubicados colindantes. Renan Santos mostró dos pañales con los nombres de los candidatos Bolsonaro y Lula en una rueda de prensa a su llegada al debate.
Lula lidera los sondeos para las elecciones presidenciales del 4 de octubre con un 39% de la intención de voto en la primera vuelta, frente a un 33% de su principal rival, Bolsonaro, según la primera encuesta desde el inicio oficial de las campañas divulgada por la firma Datafolha.
Lula lamenta el deterioro del debate político y expresa "nostalgia" por contiendas pasadas
Lula expresó en la entrevista de este domingo su "nostalgia" por contiendas electorales de décadas pasadas y criticó la degradación de la discusión política contemporánea en redes sociales.
Durante una entrevista a la TV Record, emitida de forma simultánea al primer debate presidencial, Lula recordó la primera elección a presidente de la República en la que participó como candidato, en 1989, que fue la primera contienda presidencial por voto directo en el país tras el fin del régimen militar.
El líder progresista recordó que, en esa elección, compitió contra figuras destacadas de la política brasileña como Ulysses Guimarães, del Movimiento Democrático Brasileño, quien presidió la Asamblea Nacional Constituyente, o Leonel Brizola, del Partido Democrático Laborista y discípulo político del expresidente Getúlio Vargas.
"La situación ha ido empeorando. Hoy, si comparas la contienda actual con la de aquel entonces, te das cuenta de que ha disminuido la importancia de los políticos que se postulan a las elecciones", manifestó.
"Hay gente que cree que puede postularse como candidato gracias a Internet. Hay gente que cree que hacer bromas en Internet o causar sensación en Internet le da el derecho a ser presidente de la República. Ser presidente es otra cosa. Es tomar decisiones (...) sobre asuntos serios", expresó el líder progresista, que va tras un cuarto mandato no consecutivo.
"Internet permite que los delincuentes se hagan notar, a veces con más fuerza que la gente honesta", respondió.
Pese a su desencanto con la política actual, el presidente hizo un llamamiento a la participación ciudadana y defendió la importancia de acudir a las urnas.
Según argumentó, el rechazo a la política conlleva el riesgo de que la sociedad termine siendo gobernada por unas "minorías" que sí ejercen el voto.
"La desgracia de quienes no les gusta la política es que son gobernados por quienes sí les gusta. Y si quienes gustan de la política son una minoría perversa, seremos gobernados por esa minoría", declaró.
Con información de EFE