No hay clima para llegar a un acuerdo

Copenhague. La cumbre mundial termina hoy, China y EE.UU. traban las negociaciones

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COPENHAGUE | AFP

Hoy culmina la conferencia mundial sobre cambio climático, pero la conclusión de un acuerdo completo entre los 193 países presentes parece materialmente imposible, en gran medida por las divergencias entre China y Estados Unidos.

"Volver con un acuerdo desprovisto de sentido sería mucho peor que volver con las manos vacías", aseguró ayer el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, cuando el presidente estadounidense Barack Obama se preparaba para viajar rumbo a la capital danesa. El mandatario llegará recién hoy a la capital danesa, para las conclusiones finales.

Obama "irá a Copenhague con la esperanza de continuar progresando y obteniendo un acuerdo sólido que funcione", añadió su vocero, quien confía que los "chinos se queden (en la cita) para contribuir a buscar una solución".

Ayer Washington propuso contribuir a un fondo de 100.000 millones de dólares de ayuda anual para los países pobres en 2020. Los futuros beneficiarios consideraron el anuncio como una señal positiva pero insuficiente, según estimó Lumumba Stanislas Dia-Piingel, representante de Sudán, país que preside el grupo.

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, dijo ayer que confiaba en que Obama anuncie "algo más" sobre el clima cuando llegue a Copenhague.

En la cumbre, varios mandatarios hicieron un llamado a dejar de lado las diferencias y esforzarse por buscar un acuerdo mundial vinculante.

"Deberíamos reducir nuestras diferencias, de lo contrario nos enfrentamos a un fracaso", dijo el vicecanciller chino, He Yafei.

También el presidente francés, Nicolas Sarkozy, advirtió que la cumbre "avanza hacia el desastre" si no se cambia de rumbo.

Lo que sucedía es que las divergencias entre los dos mayores emisores mundiales de gases de efecto invernadero -responsables conjuntamente del 50% de las emisiones totales- dificultaban el progreso de la negociación que hoy debe lograr un documento final.

"Ni Estados Unidos ni China pueden fallar en esta cita histórica, ni Estados Unidos ni China pueden eludir su responsabilidad ante el mundo", exhortó desde la tribuna de la cumbre el jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, lanzó también una advertencia a sus homólogos comparando la cita con un juego de naipes. "Esta conferencia no es un juego en el que cada uno puede esconder sus cartas en la manga".

"Si esperamos a que nuestros socios hagan sus apuestas, podemos descubrir que es demasiado tarde y todos seremos perdedores", declaró.

Más pesimista, el presidente boliviano Evo Morales consideró que "aquí no va a haber acuerdo" dado que "tenemos profundas diferencias de presidente a presidente".

LLegado su turno, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, acusó a las grandes economías emergentes de "dar marcha atrás" sobre la transparencia de sus compromisos de lucha contra el cambio climático.

En ese sentido, el primer ministro de India, Manmohan Singh, recordó que su país no podrá aceptar un tratado que impida sacar de la pobreza a millones de personas. Según Clinton, esa actitud "socava todo el esfuerzo que estamos llevando adelante".

Otro tema que gravitó en las discusiones durante la cumbre que comenzó el 7 de diciembre es el del costo de las medidas requeridas para ayudar a los países en desarrollo a adaptarse a los efectos del cambio climático, cuya responsabilidad histórica recae en las naciones industrializadas.

Los 100.000 millones de dólares anuales de aquí a 2020 que anunció el gobierno norteamericano parecieron insuficientes a los países que los necesitan.

En este contexto, la ex ministra brasileña de Medio Ambiente Marina Silva alertó que un fracaso sería "tan grave como la esclavitud o el Holocausto".

Para intentar desbloquear las conversaciones, la Unión Europea (UE) pidió anoche la celebración de una reunión extraordinaria "con los principales actores", después que unos 118 jefes de Estado y de gobierno compartieran una cena con la reina Margarita.

Esta mañana, está previsto que un "número limitado de jefes de Estado representantes de todos los grupos y de todas las regiones" se reúna con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.

Pero el tiempo se acaba y está previsto que hoy concluya la conferencia mundial sobre clima de Copenhague.

A partir de las tres de la tarde, los dirigentes analizarán en un plenario dos documentos, uno sobre esta convención sobre el clima y otro sobre la apertura de una segunda fase del protocolo de Kioto a partir de 2013, por los 38 países industriales que lo ratificaron.

Tienen 24 horas para redactar documento

Copenhague | Ante la gran cantidad de puntos sensibles que quedan por discutir, varios negociadores temían ayer que la conferencia mundial sobre el clima concluyera sin que se tomaran las principales decisiones.

Los delegados tenían apenas 24 horas, incluida la noche, para elaborar el texto que debe ser examinado por los jefes de Estado.

Pero redactar un acuerdo completo en ese plazo es "materialmente imposible, salvo si se trata de una página", según estimó ayer el representante noruego Harald Dovland.

"La ONU nos previno diciéndonos que nos preparáramos a quedarnos hasta el sábado", dijo la secretaria francesa de Ecología Chantal Jouanno.

Dinamarca precisó que la negociación se concentrará sólo en los dos documentos redactados por los grupos de trabajo de la ONU, pero sólo esos escritos pueden originar largos debates. AFP

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