Kabul | Un portavoz de los servicios secretos afganos aseguró este lunes que el líder de los talibanes, el mulá Mohammad Omar, ha "desaparecido de su escondite" en Pakistán, pero no confirmó su supuesta muerte anunciada por la prensa y desmentida por los insurgentes.
El mulá Omar, sobre el que hay una recompensa de 10 millones de dólares por su muerte, "desapareció del lugar donde estaba, desde los últimos cuatro o cinco días", declaró Lutfulá Mashal, en una conferencia de prensa.
"Podemos confirmar que desapareció de su escondite de Quetta, en Baluchistán", provincia del sudoeste de Pakistán, pero "hasta ahora no podemos confirmar su muerte", agregó el portavoz del Directorio Nacional de Seguridad (NDS, por sus siglas en inglés).
Estas declaraciones de Mashal se producen horas después de que una fuente de la inteligencia afgana filtrase a varios periodistas, cubierta por el anonimato, que agentes de la Agencia Interservicios de Inteligencia (ISI) paquistaní habían matado al líder talibán.
Los talibanes desmintieron ayer la muerte en Pakistán de su jefe supremo. "Eso es pura propaganda. Es totalmente imposible", declaró el portavoz de los talibanes afganos Zabihulá Mujahid, contactado por teléfono desde un lugar no revelado, añadiendo que Omar sigue dirigiendo a los combatientes muyaidines desde Afganistán.
En Islamabad, el ministro de Interior paquistaní, Rehman Malik, aseguró no disponer de informaciones respecto a la supuesta muerte del mulá Omar.
Un responsable del NDS explicó que los servicios secretos paquistaníes habrían matado al líder talibán durante su traslado, tras exigirle que abandonara Quetta para instalarse en Waziristán del Norte, zona tribal al noroeste de Pakistán. Otra fuente del NDS aseguró que el mulá Omar desapareció "tras una reciente entrevista con el general (paquistaní) Hamid Gul", ex jefe de la ISI actualmente retirado y conocido por su cercanía a los talibanes afganos. AFP